jueves, 2 de febrero de 2017

DOWNTON ABBEY - TEMPORADA 5


(contiene spoilers)

Después de la pequeña "decepción" que supuso para mi la cuarta temporada (básicamente porque me pareció que no pasaba nada), tengo que decir que me parece que con la quinta temporada han remontado un poco el vuelo, por lo menos en cuanto a tramas interesantes se refiere. Eso si, no creo que vuelvan a alcanzar nunca el nivel de las tres primeras.

En esta temporada tenemos a Mary, que sigue mareando la perdiz con los hombres y está aún más desaprovechada que en la anterior porque directamente pasan de mostrar su faceta de copropietaria de la hacienda y se centran en los líos amorosos (que no pueden ser más prescindibles).

Y es que después de mucha indecisión parece que Mary por fin se ha decidido a casarse con Tony Gillingham. Eso si, como condición le pone que tienen que conocerse íntimamente antes de dar ese paso, por lo que se van juntos de viaje a Liverpool durante una semana. Mary le dirá a sus padres que se va de viaje con una amiga para dibujar paisajes pero su secreto terminará siendo descubierto por su abuela ya que su mayordomo, que casualmente está en Liverpool para la boda de su sobrina, le informa de que ha visto a su nieta en compañía de Tony Gillingham en la ciudad.

Eso si, como la condesa viuda es mucha condesa viuda, se las apañará para convencer a su mayordomo de que lo que ha visto no es lo que cree improvisando sobre la marcha una historia totalmente verosímil sobre por qué Mary estaba en Liverpool con Tony Gilligham. En serio, esta mujer es lo más grande.

De todas formas, Mary se llevará el rapapolvo de su abuela primero por hacer semejante imprudencia y después por decidir que finalmente no va a casarse con Tony. El tiempo que ha pasado con él le ha hecho darse cuenta de que realmente no tienen nada en común y que sería un error que se casaran.

Sin embargo, Tony no se da por aludido ninguna de las veces que Mary habla de romper su relación. Para él, no sería honorable dejarla después de haberse acostado con ella.

Lógicamente, esto frustra mucho a Mary, que no sabe qué hacer hasta que Charles Blake se ofrece a ayudarla. Un Charles que ya ha superado el rechazo de Mary y al que le han ofrecido un puesto en el extranjero (por lo que sus intenciones son más o menos honorables. Vamos, que él no pretende comenzar una relación con Mary) y que, utilizando una serie de artimañas, conseguirá que Tony vuelva con su antigua prometida Mabel Fox, dejando a Mary por fin tranquila.

Por otro lado, la relación entre Edith y la mujer del granjero que ha acogido a Marygold se va haciendo más y más tensa a lo largo de la temporada hasta el punto de que la mujer prohibe a Edith visitar a la niña, dejándola muy afectada por ello. Además, como Edith cada vez es menos discreta en sus visitas, la condesa viuda empezará a sospechar que algo raro pasa con esa niña y terminará sonsacando la verdad a su hija Rosamund.

Lady Violet y Rosamund piensan que esto no puede continuar así porque Edith está a medio telediario de provocar un escándalo. Es por esto que recomiendan que Edith envíe a la niña a un internado y limite su trato con ella al mínimo imprescindible.

Sin embargo, la propuesta de su abuela y de su tía tendrá el efecto contrario al que ellas suponían ya que, aprovechando un viaje de toda la familia fuera de Downton (bueno de todos menos de Tom), Edith "se escapará" con Marygold a Londres después de enseñarle a la mujer del granjero el certificado de nacimiento de la niña en el que figura su nombre como madre de la pequeña.

La marcha de Edith alarmará a toda la familia y hará que Rosamund y Violet por fin le cuenten a Cora toda la verdad  acerca de Marygold.

Lógicamente Cora se indignará mucho, muchísimo de que se la haya tenido al margen de todo y culpará a su suegra y a su cuñada de la marcha de Edith ya que, según Cora, ese apaño que pretendían hacer enviando al extranjero a la niña no hubiera sido admisible para ninguna madre y es lo que ha provocado la fuga de su hija

A partir de aquí, será Cora quien tome el mando de la situación, demostrando que si Edith hubiera confiado en su madre desde el principio, quizá las cosas le hubieran ido mejor y hubiera tenido a su hija consigo mucho antes ya que la solución de Cora es proponer ante Robert que Edith adopte a Marygold aduciendo que se ha encariñado mucho con ella y que la pobre necesita un buen hogar. Como era de esperar, a Robert le convencen fácilmente de que adoptar a Marygold es una buena idea y gracias a su madre, Edith tiene a su hija consigo en Downton Abbey.

Eso si, el comportamiento de Edith con la niña es tan revelador que al final todo el mundo menos Mary (a la que Edith específicamente ha pedido que nadie se lo diga y a la que le importan tan poco las cosas de Edith que ni se molesta en observar) se da cuenta de la verdadera relación entre Edith y la niña, empezando por Robert, que por una vez consigue enterarse de uno de los secretos de sus "mujeres" y que terminará hablando con su hija a pesar de que Cora le pide que no lo haga (Edith le había pedido a su madre que no le dijera nada a Robert).

Sin embargo, la conversación entre Edith y su padre resulta muchísimo más fácil y catártica de lo que Edith hubiera pensado nunca ya que su padre no le reprocha nada y le hace saber que es consciente de que Michael Gregson se hubiera casado con ella si no hubiera muerto, que era un buen hombre y que Edith ha tenido muy mala suerte. De esta manera Robert, aunque de manera no oficial, admite a su tercera nieta.

Por otro lado, Rose encuentra por fin en el amor en Atticus Aldridge un joven judío (y encantador) cuya familia es relativamente nueva en las altas esferas londinenses y cuyo padre es tremendamente estricto en lo relativo a temas morales. Bueno, en eso y en que no le hace ninguna gracia que su hijo se case con una mujer no judía.

Es por esto que Atticus y Rose pasarán por unas cuantas dificultades antes de poder casarse ya que a la oposición del padre de él y de la madre de ella se une el hecho de que Shrimpy y Susan (los padres de Rose) han decidido divorciarse, algo totalmente inadmisible para el señor Aldridge y que obligará a toda la familia a mantenerlo oculto.

Eso si, será la propia Susan quien lo revele en un último intento de detener la boda después de que su primer plan, consistente en contratar a una prostituta con la que hacerle fotos a Atticus para enseñárselas de forma anónima a Rose, fracasara en parte por la intervención de Shrimpy.

Esto indignará mucho al señor Aldridge, que no obstante se verá obligado a aceptarlo cuando su mujer le amenace con abandonarle y provocar un escándalo tremendo como se le ocurra intentar evitar esa boda.

Finalmente, la boda se celebrará y nos enteraremos de que el señor Aldridge es un hipócrita tremendo cuando se descubra que tiene una amante y un hijo ilegítimo. Vamos, que se opone al divorcio pero no tiene problemas en engañar a su esposa de la peor manera.

La amante y el hijo se presentarán en una propiedad que la familia tiene en el campo debido a un plan llevado a cabo por Thomas (y alentado indirectamente por lady Mary) para vengarse del mayordomo repelente de los Aldridge por tratar fatal a Tom. Será Rose, ayudada por Robert y Mary, la que evitará que la señora Aldridge se entere de la traición de su esposo, lo que le hará ganarse la gratitud eterna de su suegro.

Por otro lado, esta temporada Cora y Robert tienen su propia trama independiente, relacionada con el interés que un historiador amigo de Charles Blake muestra en un cuadro de De la Francesca que la familia de Robert tiene en su colección.

El historiador visitará Downton donde se interesará por Cora, además de por el cuadro. Una Cora que parece no darse mucha cuenta de las verdaderas intenciones del historiador hasta que éste se mete en su habitación una noche que Robert no se encontraba en la casa.

Sin embargo, la oportuna aparición de Robert, cuando Cora ya estaba echando al historiador de la habitación, hará que éste se vaya de Downton. Pero esto provocará un distanciamiento en la pareja, que quedará resuelto al final de la temporada.

En otro orden de cosas, el duo de amigas/enemigas que más juego da en esta serie también tienen sus propias tramas esta temporada y es que a ambas les roza el amor, aunque de distinta manera.

Isobel es cortejada y a punto está de casarse con Lord Merton, amigo de Robert y padrino de Mary. Esto a Violet no le hace mucha gracia ya que, según Isobel, si se casara con Lord Merton ella alcanzaría un estatus social incluso superior al de Lady Violet y esto la condesa viuda lo llevaría muy mal, algo que no es del todo cierto ya que lo que realmente teme Violet es perder a su amiga (que ya no estaría tan disponible para ella) al volverse a ella a casar.

Sin embargo, el rechazo de los hijos de él a un posible nuevo matrimonio de su padre hace a Isobel finalmente desistir de la idea. Y es una pena porque a Lord Merton se le ve muy buena gente (al contrario que sus hijos) y parece sinceramente enamorado de Isobel. Esperemos que en la próxima temporada puedan arreglar sus diferencias.

Por su parte Violet también recibe una fuerte sacudida emocional al reconocer entre los refugiados rusos a los que visita Rose en un pueblo cercano a un príncipe, al que conoció en una visita a Rusia con su marido y con el que estuvo a punto de fugarse.

La mujer del aristócrata está desaparecida y, a pesar de los intentos del príncipe ruso por retomar su relación con Violet, ésta sólamente le dará respuestas negativas a sus avances. De hecho, Violet se toma como algo personal el encontrar a la desaparecida esposa del príncipe (que se sabe que consiguió huir de Rusia antes de que los revolucionarios dieran con ella) para lo que le pedirá ayuda a Shrimpy, que es miembro del cuerpo diplomático.

Isobel no termina de entender esa fijación de Violet por ayudar a la princesa, sobre todo cuando por fin la conoce tras dar fruto las gestiones de Shrimpy, que consigue traerla a Inglaterra, y  ve que es abiertamente hostil hacia Violet. Pero ésta le explicará sus motivos. La princesa apareció justo cuando ella y su marido se iban a fugar y la sacó literalmente de los pelos del carruaje en el que viajaban. Ella evitó que provocara un escándalo y perdiera a sus hijos, algo por lo que siempre le ha estado agradecida a pesar de que no se soportaran. Con lo que ha hecho Violet por ella, ya están en paz.

Por otro lado, el pobre Tom sigue encontrándose como un pez fuera del agua en Downton, a pesar de lo mucho que le aprecia toda la familia, empezando por Robert. De hecho, las dudas irán aumentando a medida que transcurre la temporada cuando Tom comienza una pseudorelación con la maestra del pueblo, Sara Bunting, que comparte sus ideas socialistas y que es abiertamente hostil a su familia y los de su clase. Sara será especialmente beligerante con Robert, lo que pondrá a Tom en una situación complicada ya que por un lado entiende lo que dice Sara pero por otro, sus experiencias viviendo con los Crawley le han hecho ver que la realidad ni es blanca ni negra sino más bien gris.

Tom terminará su relación con Sara, que se i´ra del pueblo para dar clase en la escuela de otra ciudad, y decidirá dar un giro a su vida, yendo a vivir a Boston con Sybbie, algo de lo que le intentará disuadir toda la familia porque no quieren perderle. Sin embargo Tom se mantendrá firme en su idea y ni Mary ni Robert le harán cambiar de opinión, abandonando Downton una vez pasadas las Navidades.

En cuanto al servicio y ya que antes mencioné a Sara Bunting empezaré con algo relacionado con ella y es que Daisy ha decidido estudiar para mejorar su posición en la sociedad, algo en lo que le ayuda Sara, dándole clases particulares (y también haciéndole partícipe de sus convicciones políticas) hasta que se va del pueblo. En ese momento será Molesley (del que nos enteramos que su vocación oculta era ser maestro) el que se ofrecerá a ayudarla.

Por su parte, Bates y Anna siguen con ese drama continuo al que llaman vida y es que ahora, tras averiguar que Anna fue violada por el señor Green, es acusada de su asesinato al encontrarse en Londres y cerca del lugar desde fue empujado para que fuera atropellado.

Anna es enviada a prisión y para sacarla de allí, Bates decide autoinculparse del asesinato, huyendo de Downton para que los policías no le detengan (y le envíen al cadalso por tratarse de un ex convicto), dejando una dirección de contacto a sir Robert en caso de que se le necesite. Aquí es cuando descubriremos la importancia del billete que encontró la señora Hughes en el abrigo de Bates y que quemó Lady Mary la temporada anterior, y es que el billete era la prueba de la inocencia de Bates. Se trataba de un billete a Londres sin validar, lo que corroboraba su versión de que tuvo la intención de ir a Londres pero al final se quedó en York.

Sin embargo, al final la historia tendrá final feliz cuando Molesley y Baxter, después de varios meses de búsqueda, consigan encontrar la posada de York en la que Bates dijo haber comido el día en cuestión y el posadero afirme que se acuerda de él y que está dispuesto a declararlo en un juicio.

Al enterarse de ésto, Robert escribirá a Bates informándole de la situación para que vuelva a Downton. Finalmente, Bates se reunirá con su esposa aunque todavía con la incertidumbre (hasta que no detengan al verdadero asesino) de que, en cualquier momento, la policía puede volver a detenerla.

Por otro lado, el momento más sorprendente de la temporada nos lo darán Carson y la señora Hughes, que de la noche a la mañana, deciden comprometerse.

Esta temporada me ha gustado bastante más que la anterior (pero menos que las tres primeras) porque han pasado un montón de cosas y todos los personajes han tenido su propia trama (fuera ésta más o menos interesante).

Eso si, de lo peorcito de la temporada la trama de Mary, totalmente centrada en sus líos amorosos cuando ahora mismo la faceta más interesante del personaje es la de copropietaria y coadministradora de Downton. Mary nunca me ha caído bien, aunque si me parecía un personaje interesante, pero es que ahora mismo me parece prescindible porque sus tramas no aportan nada interesante a la serie.

Más les valdría sacar a Mary más con su hijo y menos con sus posibles futuros maridos.

Por contra la trama de Edith me ha gustado, a pesar de que el personaje me parezca cansino no, lo siguiente. Laura Carmichael ha estado estupenda y me encantado la forma en la que Cora logra arreglarlo todo de la forma más lógica posible. A ver si Edith aprende y a partir de ahora va a contarle las cosas a su madre en lugar de a su tía porque creo que le irá mejor.

Por cierto, no me cabe en la cabeza que Rosamund y, sobre todo,  Violet pensaran que Edith, después de lo apegada que estaba a Marygold, iba a prestarse a su plan del internado y no vieran venir a distancia que a Edith eso le iba a hacer reaccionar fatal.

Muy bonita la conversación entre Robert y su hija y minipuntos para Robert por atar cabos él solito y descubrir la verdad acerca de Marygold sin que nadie se lo dijera.

Por otro lado, me han encantado que por fin los guionistas les hayan dado unas tramas propias a Isobel y a lady Violet. Muy fan del adorable Lord Merton. Cruzo los dedos porque él e Isobel consigan superar el rechazo de los repelentes hijos de Lord Merton y puedan finalmente casarse.

Sorprendente no, lo siguiente la revelación de que Violet estuvo a punto de dejar a su marido por el príncipe ruso. De ella no me esperaba algo así. Eso si, estupenda la trama y estupendos todos los implicados en ella.

Otra trama que me ha gustado mucho ha sido la de Rose y su familia política. Qué majo Atticus y que petardos tanto su padre como la madre de Rose (no me extraña que Shrimpy se quiera divorciar de ella. Qué mal bicho de mujer). Menos mal que la madre de Atticus evita con su amenaza la cancelación de la boda porque hay que tener mala idea para oponerse a una boda por amor por sus propios prejuicios.

Por cierto, menudo hipócrita el padre de Atticus. Tan opuesto al matrimonio y tan apegado a las buenas costumbres y resulta que tiene amante y hasta hijo ilegítimo. Desde luego, vaya tela.

En otro orden de cosas, me ha sorprendido un montón lo de Carson y la señora Hughes porque vale que nos han ido dejando pistas desde la primera temporada de que entre ellos podía haber algo más pero cuando Carson se ha declarado, me he quedado con la boca abierta porque no me lo esperaba para nada.

Por otra parte, me ha dado mucha pena la marcha de Tom, pero entiendo que necesite reinventarse a si mismo lejos de Downton y más después del drama de Sara Bunting, que personalmente me caía fatal porque, por mucha razón que tuviera, resultaba muy grosero insultar a los Crawley bajo su propio techo. Eso si, le echaremos de menos. ¡Tom vuelve pronto!

Y luego está el drama de cada temporada de los Bates, que confieso que me están resultando ya muy, muy cargantes (sobre todo él que me parece demasiado intensito). Una temporada vale, dos bueno, tres venga va.. pero es que ya van cinco temporadas siendo ultra mega desgraciados. Es que no pueden pasarles más cosas malas de las que les pasan. Vale que no es culpa de ellos sino de los guionistas que parecen empeñados en dar una vuelta de tuerca más a su historia cada temporada, pero me están empezando a aburrir por muy maja que sea Anna y por muy bien que lo haga Joanne Froggat. Creo que en el momento en el que dejen de pasarles desgracias, recuperaré mi interés en ellos, mientras tanto, me aburren tanto como los líos amorosos de lady Mary.

En fin, veremos qué pasa la próxima temporada y qué destinos les tienen reservados los guionistas a los personajes en la temporada final.

LO MEJOR: Las tramas de Isobel y Violet, cómo Robert descubre la verdad sobre Marygold y su reacción

LO PEOR: Mary y sus lios amorosos, las mil y una desgracias que les suceden a los Bates

PUNTUACIÓN: 9/10

2 comentarios:

  1. Hola, puck

    Me has refrescado la temporada entera con el resumen. Ha sido estupendo.

    Opino que la serie no puede volver a alcanzar el nivelazo que tenía porque le falta Matthew, que era el que levantaba al personaje de Mary. Sin Matthew no sólo lo perdemos a él, sino que Mary pierde fuerza con tramas que no interesan. Por lo menos tenemos a esas dos grandísimas mujeres que brillan con luz propia: Violet e Isobel, que han forjado una gran amistad casi sin darse cuenta.

    Lo de los Bates ya es sadismo por parte de los guionistas (a mí me encantaba Bates en la primera temporada), y otro personaje que me gustaba al principio y que se me terminó haciendo cargante es Daisy. Y Sara era un personaje que no me gustaba nada, se me hacía muy pesado y repetitivo con su continuo "enfrentamiento" con el conde. Molesley y Baxter me encantan, y hacen muy buena pareja.

    Lo de Carson y la señora Hughes es una de las tramas que más me gusta de la última temporada, junto con Isobel y Lord Merton...

    Saludos, gracias y enhorabuena por tu trabajo. Y a por la última temporada!!!

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    Respuestas
    1. Hola Silvia!

      Perdona por haber tardado tanto tiempo en responder. Es que he tenido un problema familiar grave y no he podido estar pendiente del blog. A ver si me pongo al día con los comentarios de todas las series que me quedan pendientes.

      Totalmente de acuerdo en que la serie desde la marcha de Matthew ha perdido mucho, sobre todo porque le han dado a Mary unas tramas insulsas y que carecían de interés.

      Como dices, menos mal que siempre nos quedarán Violet e Isobel para salvar la serie.

      Totalmente de acuerdo contigo con respecto a Daisy (se me hace más cargante a medida que pasan las temporadas) y Sara (qué alegría me llevé cuando se fue de la serie).

      Molesley y Baxter son adorables juntos y por separados, lo mismo que Isobel y Lord Merton (pobre hombre, con lo majísimo que es el, los hijos tan horribles que le han salido).

      Lo de Carson y la señora Hughes siempre se ha visto venir pero tengo que reconocer que al final cuando se hizo realidad me soprendió bastante.

      Como siempre, gracias por leerme y siento la tardanza en contestar.

      Saludos!!

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