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martes, 15 de agosto de 2017
THIS IS US - TEMPORADA 1
(contiene spoilers)
Aquí os dejo mi comentario sobre la que para mí ha sido la sorpresa positiva de esta temporada televisiva: This is us.
Aviso de que la crónica contiene unos cuantos spoilers y quizá sea mejor ver la serie antes de leerla. Es por eso que, sin leer la crítica entera, si os gustan los dramas familiares, con algún que otro giro sorprendente y no os da pereza la posibilidad de tener que utilizar los clinex, os recomiendo muy mucho esta serie.
Bueno y también si sois fans de ese pedazo de actor que es Sterling K Brown (¿le han dado ya todos los premios que se merece?) o si como yo, le teneis cariño a Milo Ventimiglia (ayss, mi Peter Petrelli).
"This is us" es una serie que la cadena americana NBC ha estrenado esta temporada (y que aquí en España se emite por FOX Life) y que trata de una familia, los Pearson, de una forma bastante peculiar, ya que tiene dos líneas temporales, la de los padres (antes y después de tener a sus hijos) y la de los hijos, situada 36 años después, en la época actual.
De esta forma vemos a Jack (Milo Ventimiglia) y a Rebecca (Mandy Moore), conocerse, enamorarse, casarse y tener a sus hijos. Siendo éste hecho sobre el que pivotará la serie.
En 1981, Rebecca está embarazada de trillizos pero durante el parto, uno de los niños fallece y la pareja decide acoger a un bebé de color al que "alguien" ha dejado en una estación de bomberos y al que llevan al hospital cuando Rebecca está dando a luz.
Rebecca y Jack tratarán por igual a sus tres hijos, Kevin (Justin Hartley), Kate (Chrissy Metz) y Randall (Sterling K Brown), sin hacer ninguna distinción entre sus hijos biológicos y Randall. De hecho, Rebecca y Jack harán auténticos esfuerzos para que Randall se sienta parte de su familia y al mismo tiempo no pierda sus raíces afroamericanas.
Además, cuando Randall demuestra ser un alumno brillante y sus profesores les recomiendan que le ayuden a desarrollar todo su potencial, Jack sacrificará sus deseos de montar un negocio invirtiendo ese dinero en pagar un buen colegio para Randall. El aparente favoritismo de sus padres (sobre todo de Rebecca), por Randall hará que Kevin mantengan durante toda su vida una relación compleja.
Sin embargo, a pesar de todo el amor recibido por parte de sus padres, Randall desde pequeño ha sentido la necesidad de encontrar a su familia biológica, algo que por fin hará cuando ya es un adulto, con un buen trabajo, casado con Beth (Susan Kelechi Watson) y padre de dos encantadoras niñas Annie y Tess.
Randall conseguirá dar con su padre, William (Ron Cephas Jones), músico y poeta, que le explicará los motivos que le llevaron a dejarle abandonado en la puerta de la estación de bomberos (la pérdida de la madre de Randall y su adicción al alcohol y las drogas).
Sin embargo, a William le queda poco tiempo de vida ya que le han diagnosticado un cáncer en fase terminal del que no conseguirá recuperarse a pesar de los esfuerzos de Randall por buscarle el mejor tratamiento. William se mudará a vivir a casa de Randall y Beth estableciendo con ellos y con sus hijas una preciosa relación que terminará provocando un enfrentamiento con Rebecca, cuando se descubra que fue ella la que evitó que Randall pudiera conocer a William antes.
Por otro lado vemos a Kevin, actor de profesión, intentar ser tomado en serio por la industria tras abandonar una popular serie cómica de televisión llamada "El niñero", para dedicarse al teatro. Aunque Kevin no sólo tendrá problemas laborales ya que su complicada vida sentimental también le traerá de cabeza.
Mientras tanto Kate además de ayudar a Kevin en todo lo que puede (ambos han sido siempre inseparables), intentará perder peso y superar su problema de obesidad (algo que lleva arrastrando desde la infancia). En un grupo de terapia para combatir la obesidad, Kate conocerá a Toby (Chris Sullivan) de quien se enamorará y del que aceptará su propuesta de matrimonio.
Además de las tramas principales, también se verán otras subtramas como los problemas de alcoholismo de Jack, la mala relación que tanto Jack como Rebecca mantienen con sus padres o los problemas en el matrimonio aparentemente idílio de Rebecca y Jack, dejando puertas abiertas a posibles tramas a tratar en futuras temporadas.
Tengo que decir que esta serie me ha encantado, aunque también es verdad que yo soy el público típico de este tipo de series.
Para empezar, el planteamiento me ha parecido super original y para mi, que empecé la serie sin saber muy bien de qué iba la historia, fue una gran sorpresa descubrir que las historias estaban contadas en dos líneas temporales distintas.
Todos los actores, sin excepción, están estupendos (no me extraña que casi todos ellos estén nominados a los emmy), aunque Sterling K Brown y Ron Cephas Jones sobresalen por encima del resto, entre otras cosas porque su trama es, de lejos, la mejor, la más interesante y la que tiene los personajes que mejor te caen (Beth y las niñas son tanto o más adorables que Randall y William). Bueno y también, las cosas como son, con la que más se llora porque el episodio de la muerte de William puede ser uno de los momentos televisivos con los que yo más he llorado nunca.
Otro personaje con el que es imposible no encariñarse es con el Jack de Milo Ventimiglia, que no puede ser más adorable a pesar de sus fallos y sus problemas y que parece la viva representación del padre perfecto. Personalmente, uno de los momentos más traumáticos de esta temporada fue el descubrimiento de que Jack está muerto en la línea temporal futura y preveo drama mayúsculo cuando nos muestren como murió, a tenor de las reacciones de sus hijos al mencionar el tema, incluso de pasada.
Por contra, Mandy Moore y su Rebecca se llevan el papel menos agradecido de la serie ya que, aunque debería caerte bien, hay veces que no puedes evitar que parezca un poco repelente y egoísta.
Quizá, si tuviera que poner algún pero a la serie (que, en líneas generales está bastante lograda tanto en temas de guión como de ambientación y personajes), tendria que ver con las tramas de Kate y sobre todo de Kevin.
La trama de la pérdida de peso de Kate y su romance con Toby me ha gustado, pero a partir de la mitad de temporada se estacó y parecía que los guionistas no sabían por donde tirar, resultando a ratos repetitiva y a ratos aburrido.
Eso si, pero si hay una trama que palidece en comparación con las otras es la de Kevin, cuyos problemas laborales y sentimentales parecen cosa de chiste al lado de los problemas del resto de personajes, lo que hace que uno desee que los minutos dedicados a la trama de Kevin se emplearan en ver interactuar a éste en las otras tramas ya que el personaje funciona bastante bien en ellas.
No digo que todos los personajes de la serie tengan que tener problemas graves pero las tramas de los que no los tengan, deberían ser más interesantes.
En resumen, si te gustan los dramas bien escritos con un punto de culebroneo (ay esa época en la que Anatomía de Grey podia clasificarse en este género y no en el simple culebrón) y no temes la posibilidad de tener que sacar a pasear los clínex, esta es tu serie.
LO MEJOR: El guión de la trama principal, Sterling K Brown, Ron Cephas Jones
LO PEOR: Que la trama de Kevin tenga tan poca enjundia, que las historias de Kate parezcan un montaje del día de la marmota ya que en ellas casi siempre pasa lo mismo
PUNTUACIÓN: 9/10
jueves, 2 de febrero de 2017
DOWNTON ABBEY - TEMPORADA 5
(contiene spoilers)
Después de la pequeña "decepción" que supuso para mi la cuarta temporada (básicamente porque me pareció que no pasaba nada), tengo que decir que me parece que con la quinta temporada han remontado un poco el vuelo, por lo menos en cuanto a tramas interesantes se refiere. Eso si, no creo que vuelvan a alcanzar nunca el nivel de las tres primeras.
En esta temporada tenemos a Mary, que sigue mareando la perdiz con los hombres y está aún más desaprovechada que en la anterior porque directamente pasan de mostrar su faceta de copropietaria de la hacienda y se centran en los líos amorosos (que no pueden ser más prescindibles).
Y es que después de mucha indecisión parece que Mary por fin se ha decidido a casarse con Tony Gillingham. Eso si, como condición le pone que tienen que conocerse íntimamente antes de dar ese paso, por lo que se van juntos de viaje a Liverpool durante una semana. Mary le dirá a sus padres que se va de viaje con una amiga para dibujar paisajes pero su secreto terminará siendo descubierto por su abuela ya que su mayordomo, que casualmente está en Liverpool para la boda de su sobrina, le informa de que ha visto a su nieta en compañía de Tony Gillingham en la ciudad.
Eso si, como la condesa viuda es mucha condesa viuda, se las apañará para convencer a su mayordomo de que lo que ha visto no es lo que cree improvisando sobre la marcha una historia totalmente verosímil sobre por qué Mary estaba en Liverpool con Tony Gilligham. En serio, esta mujer es lo más grande.
De todas formas, Mary se llevará el rapapolvo de su abuela primero por hacer semejante imprudencia y después por decidir que finalmente no va a casarse con Tony. El tiempo que ha pasado con él le ha hecho darse cuenta de que realmente no tienen nada en común y que sería un error que se casaran.
Sin embargo, Tony no se da por aludido ninguna de las veces que Mary habla de romper su relación. Para él, no sería honorable dejarla después de haberse acostado con ella.
Lógicamente, esto frustra mucho a Mary, que no sabe qué hacer hasta que Charles Blake se ofrece a ayudarla. Un Charles que ya ha superado el rechazo de Mary y al que le han ofrecido un puesto en el extranjero (por lo que sus intenciones son más o menos honorables. Vamos, que él no pretende comenzar una relación con Mary) y que, utilizando una serie de artimañas, conseguirá que Tony vuelva con su antigua prometida Mabel Fox, dejando a Mary por fin tranquila.
Por otro lado, la relación entre Edith y la mujer del granjero que ha acogido a Marygold se va haciendo más y más tensa a lo largo de la temporada hasta el punto de que la mujer prohibe a Edith visitar a la niña, dejándola muy afectada por ello. Además, como Edith cada vez es menos discreta en sus visitas, la condesa viuda empezará a sospechar que algo raro pasa con esa niña y terminará sonsacando la verdad a su hija Rosamund.
Lady Violet y Rosamund piensan que esto no puede continuar así porque Edith está a medio telediario de provocar un escándalo. Es por esto que recomiendan que Edith envíe a la niña a un internado y limite su trato con ella al mínimo imprescindible.
Sin embargo, la propuesta de su abuela y de su tía tendrá el efecto contrario al que ellas suponían ya que, aprovechando un viaje de toda la familia fuera de Downton (bueno de todos menos de Tom), Edith "se escapará" con Marygold a Londres después de enseñarle a la mujer del granjero el certificado de nacimiento de la niña en el que figura su nombre como madre de la pequeña.
La marcha de Edith alarmará a toda la familia y hará que Rosamund y Violet por fin le cuenten a Cora toda la verdad acerca de Marygold.
Lógicamente Cora se indignará mucho, muchísimo de que se la haya tenido al margen de todo y culpará a su suegra y a su cuñada de la marcha de Edith ya que, según Cora, ese apaño que pretendían hacer enviando al extranjero a la niña no hubiera sido admisible para ninguna madre y es lo que ha provocado la fuga de su hija
A partir de aquí, será Cora quien tome el mando de la situación, demostrando que si Edith hubiera confiado en su madre desde el principio, quizá las cosas le hubieran ido mejor y hubiera tenido a su hija consigo mucho antes ya que la solución de Cora es proponer ante Robert que Edith adopte a Marygold aduciendo que se ha encariñado mucho con ella y que la pobre necesita un buen hogar. Como era de esperar, a Robert le convencen fácilmente de que adoptar a Marygold es una buena idea y gracias a su madre, Edith tiene a su hija consigo en Downton Abbey.
Eso si, el comportamiento de Edith con la niña es tan revelador que al final todo el mundo menos Mary (a la que Edith específicamente ha pedido que nadie se lo diga y a la que le importan tan poco las cosas de Edith que ni se molesta en observar) se da cuenta de la verdadera relación entre Edith y la niña, empezando por Robert, que por una vez consigue enterarse de uno de los secretos de sus "mujeres" y que terminará hablando con su hija a pesar de que Cora le pide que no lo haga (Edith le había pedido a su madre que no le dijera nada a Robert).
Sin embargo, la conversación entre Edith y su padre resulta muchísimo más fácil y catártica de lo que Edith hubiera pensado nunca ya que su padre no le reprocha nada y le hace saber que es consciente de que Michael Gregson se hubiera casado con ella si no hubiera muerto, que era un buen hombre y que Edith ha tenido muy mala suerte. De esta manera Robert, aunque de manera no oficial, admite a su tercera nieta.
Por otro lado, Rose encuentra por fin en el amor en Atticus Aldridge un joven judío (y encantador) cuya familia es relativamente nueva en las altas esferas londinenses y cuyo padre es tremendamente estricto en lo relativo a temas morales. Bueno, en eso y en que no le hace ninguna gracia que su hijo se case con una mujer no judía.
Es por esto que Atticus y Rose pasarán por unas cuantas dificultades antes de poder casarse ya que a la oposición del padre de él y de la madre de ella se une el hecho de que Shrimpy y Susan (los padres de Rose) han decidido divorciarse, algo totalmente inadmisible para el señor Aldridge y que obligará a toda la familia a mantenerlo oculto.
Eso si, será la propia Susan quien lo revele en un último intento de detener la boda después de que su primer plan, consistente en contratar a una prostituta con la que hacerle fotos a Atticus para enseñárselas de forma anónima a Rose, fracasara en parte por la intervención de Shrimpy.
Esto indignará mucho al señor Aldridge, que no obstante se verá obligado a aceptarlo cuando su mujer le amenace con abandonarle y provocar un escándalo tremendo como se le ocurra intentar evitar esa boda.
Finalmente, la boda se celebrará y nos enteraremos de que el señor Aldridge es un hipócrita tremendo cuando se descubra que tiene una amante y un hijo ilegítimo. Vamos, que se opone al divorcio pero no tiene problemas en engañar a su esposa de la peor manera.
La amante y el hijo se presentarán en una propiedad que la familia tiene en el campo debido a un plan llevado a cabo por Thomas (y alentado indirectamente por lady Mary) para vengarse del mayordomo repelente de los Aldridge por tratar fatal a Tom. Será Rose, ayudada por Robert y Mary, la que evitará que la señora Aldridge se entere de la traición de su esposo, lo que le hará ganarse la gratitud eterna de su suegro.
Por otro lado, esta temporada Cora y Robert tienen su propia trama independiente, relacionada con el interés que un historiador amigo de Charles Blake muestra en un cuadro de De la Francesca que la familia de Robert tiene en su colección.
El historiador visitará Downton donde se interesará por Cora, además de por el cuadro. Una Cora que parece no darse mucha cuenta de las verdaderas intenciones del historiador hasta que éste se mete en su habitación una noche que Robert no se encontraba en la casa.
Sin embargo, la oportuna aparición de Robert, cuando Cora ya estaba echando al historiador de la habitación, hará que éste se vaya de Downton. Pero esto provocará un distanciamiento en la pareja, que quedará resuelto al final de la temporada.
En otro orden de cosas, el duo de amigas/enemigas que más juego da en esta serie también tienen sus propias tramas esta temporada y es que a ambas les roza el amor, aunque de distinta manera.
Isobel es cortejada y a punto está de casarse con Lord Merton, amigo de Robert y padrino de Mary. Esto a Violet no le hace mucha gracia ya que, según Isobel, si se casara con Lord Merton ella alcanzaría un estatus social incluso superior al de Lady Violet y esto la condesa viuda lo llevaría muy mal, algo que no es del todo cierto ya que lo que realmente teme Violet es perder a su amiga (que ya no estaría tan disponible para ella) al volverse a ella a casar.
Sin embargo, el rechazo de los hijos de él a un posible nuevo matrimonio de su padre hace a Isobel finalmente desistir de la idea. Y es una pena porque a Lord Merton se le ve muy buena gente (al contrario que sus hijos) y parece sinceramente enamorado de Isobel. Esperemos que en la próxima temporada puedan arreglar sus diferencias.
Por su parte Violet también recibe una fuerte sacudida emocional al reconocer entre los refugiados rusos a los que visita Rose en un pueblo cercano a un príncipe, al que conoció en una visita a Rusia con su marido y con el que estuvo a punto de fugarse.
La mujer del aristócrata está desaparecida y, a pesar de los intentos del príncipe ruso por retomar su relación con Violet, ésta sólamente le dará respuestas negativas a sus avances. De hecho, Violet se toma como algo personal el encontrar a la desaparecida esposa del príncipe (que se sabe que consiguió huir de Rusia antes de que los revolucionarios dieran con ella) para lo que le pedirá ayuda a Shrimpy, que es miembro del cuerpo diplomático.
Isobel no termina de entender esa fijación de Violet por ayudar a la princesa, sobre todo cuando por fin la conoce tras dar fruto las gestiones de Shrimpy, que consigue traerla a Inglaterra, y ve que es abiertamente hostil hacia Violet. Pero ésta le explicará sus motivos. La princesa apareció justo cuando ella y su marido se iban a fugar y la sacó literalmente de los pelos del carruaje en el que viajaban. Ella evitó que provocara un escándalo y perdiera a sus hijos, algo por lo que siempre le ha estado agradecida a pesar de que no se soportaran. Con lo que ha hecho Violet por ella, ya están en paz.
Por otro lado, el pobre Tom sigue encontrándose como un pez fuera del agua en Downton, a pesar de lo mucho que le aprecia toda la familia, empezando por Robert. De hecho, las dudas irán aumentando a medida que transcurre la temporada cuando Tom comienza una pseudorelación con la maestra del pueblo, Sara Bunting, que comparte sus ideas socialistas y que es abiertamente hostil a su familia y los de su clase. Sara será especialmente beligerante con Robert, lo que pondrá a Tom en una situación complicada ya que por un lado entiende lo que dice Sara pero por otro, sus experiencias viviendo con los Crawley le han hecho ver que la realidad ni es blanca ni negra sino más bien gris.
Tom terminará su relación con Sara, que se i´ra del pueblo para dar clase en la escuela de otra ciudad, y decidirá dar un giro a su vida, yendo a vivir a Boston con Sybbie, algo de lo que le intentará disuadir toda la familia porque no quieren perderle. Sin embargo Tom se mantendrá firme en su idea y ni Mary ni Robert le harán cambiar de opinión, abandonando Downton una vez pasadas las Navidades.
En cuanto al servicio y ya que antes mencioné a Sara Bunting empezaré con algo relacionado con ella y es que Daisy ha decidido estudiar para mejorar su posición en la sociedad, algo en lo que le ayuda Sara, dándole clases particulares (y también haciéndole partícipe de sus convicciones políticas) hasta que se va del pueblo. En ese momento será Molesley (del que nos enteramos que su vocación oculta era ser maestro) el que se ofrecerá a ayudarla.
Por su parte, Bates y Anna siguen con ese drama continuo al que llaman vida y es que ahora, tras averiguar que Anna fue violada por el señor Green, es acusada de su asesinato al encontrarse en Londres y cerca del lugar desde fue empujado para que fuera atropellado.
Anna es enviada a prisión y para sacarla de allí, Bates decide autoinculparse del asesinato, huyendo de Downton para que los policías no le detengan (y le envíen al cadalso por tratarse de un ex convicto), dejando una dirección de contacto a sir Robert en caso de que se le necesite. Aquí es cuando descubriremos la importancia del billete que encontró la señora Hughes en el abrigo de Bates y que quemó Lady Mary la temporada anterior, y es que el billete era la prueba de la inocencia de Bates. Se trataba de un billete a Londres sin validar, lo que corroboraba su versión de que tuvo la intención de ir a Londres pero al final se quedó en York.
Sin embargo, al final la historia tendrá final feliz cuando Molesley y Baxter, después de varios meses de búsqueda, consigan encontrar la posada de York en la que Bates dijo haber comido el día en cuestión y el posadero afirme que se acuerda de él y que está dispuesto a declararlo en un juicio.
Al enterarse de ésto, Robert escribirá a Bates informándole de la situación para que vuelva a Downton. Finalmente, Bates se reunirá con su esposa aunque todavía con la incertidumbre (hasta que no detengan al verdadero asesino) de que, en cualquier momento, la policía puede volver a detenerla.
Por otro lado, el momento más sorprendente de la temporada nos lo darán Carson y la señora Hughes, que de la noche a la mañana, deciden comprometerse.
Esta temporada me ha gustado bastante más que la anterior (pero menos que las tres primeras) porque han pasado un montón de cosas y todos los personajes han tenido su propia trama (fuera ésta más o menos interesante).
Eso si, de lo peorcito de la temporada la trama de Mary, totalmente centrada en sus líos amorosos cuando ahora mismo la faceta más interesante del personaje es la de copropietaria y coadministradora de Downton. Mary nunca me ha caído bien, aunque si me parecía un personaje interesante, pero es que ahora mismo me parece prescindible porque sus tramas no aportan nada interesante a la serie.
Más les valdría sacar a Mary más con su hijo y menos con sus posibles futuros maridos.
Por contra la trama de Edith me ha gustado, a pesar de que el personaje me parezca cansino no, lo siguiente. Laura Carmichael ha estado estupenda y me encantado la forma en la que Cora logra arreglarlo todo de la forma más lógica posible. A ver si Edith aprende y a partir de ahora va a contarle las cosas a su madre en lugar de a su tía porque creo que le irá mejor.
Por cierto, no me cabe en la cabeza que Rosamund y, sobre todo, Violet pensaran que Edith, después de lo apegada que estaba a Marygold, iba a prestarse a su plan del internado y no vieran venir a distancia que a Edith eso le iba a hacer reaccionar fatal.
Muy bonita la conversación entre Robert y su hija y minipuntos para Robert por atar cabos él solito y descubrir la verdad acerca de Marygold sin que nadie se lo dijera.
Por otro lado, me han encantado que por fin los guionistas les hayan dado unas tramas propias a Isobel y a lady Violet. Muy fan del adorable Lord Merton. Cruzo los dedos porque él e Isobel consigan superar el rechazo de los repelentes hijos de Lord Merton y puedan finalmente casarse.
Sorprendente no, lo siguiente la revelación de que Violet estuvo a punto de dejar a su marido por el príncipe ruso. De ella no me esperaba algo así. Eso si, estupenda la trama y estupendos todos los implicados en ella.
Otra trama que me ha gustado mucho ha sido la de Rose y su familia política. Qué majo Atticus y que petardos tanto su padre como la madre de Rose (no me extraña que Shrimpy se quiera divorciar de ella. Qué mal bicho de mujer). Menos mal que la madre de Atticus evita con su amenaza la cancelación de la boda porque hay que tener mala idea para oponerse a una boda por amor por sus propios prejuicios.
Por cierto, menudo hipócrita el padre de Atticus. Tan opuesto al matrimonio y tan apegado a las buenas costumbres y resulta que tiene amante y hasta hijo ilegítimo. Desde luego, vaya tela.
En otro orden de cosas, me ha sorprendido un montón lo de Carson y la señora Hughes porque vale que nos han ido dejando pistas desde la primera temporada de que entre ellos podía haber algo más pero cuando Carson se ha declarado, me he quedado con la boca abierta porque no me lo esperaba para nada.
Por otra parte, me ha dado mucha pena la marcha de Tom, pero entiendo que necesite reinventarse a si mismo lejos de Downton y más después del drama de Sara Bunting, que personalmente me caía fatal porque, por mucha razón que tuviera, resultaba muy grosero insultar a los Crawley bajo su propio techo. Eso si, le echaremos de menos. ¡Tom vuelve pronto!
Y luego está el drama de cada temporada de los Bates, que confieso que me están resultando ya muy, muy cargantes (sobre todo él que me parece demasiado intensito). Una temporada vale, dos bueno, tres venga va.. pero es que ya van cinco temporadas siendo ultra mega desgraciados. Es que no pueden pasarles más cosas malas de las que les pasan. Vale que no es culpa de ellos sino de los guionistas que parecen empeñados en dar una vuelta de tuerca más a su historia cada temporada, pero me están empezando a aburrir por muy maja que sea Anna y por muy bien que lo haga Joanne Froggat. Creo que en el momento en el que dejen de pasarles desgracias, recuperaré mi interés en ellos, mientras tanto, me aburren tanto como los líos amorosos de lady Mary.
En fin, veremos qué pasa la próxima temporada y qué destinos les tienen reservados los guionistas a los personajes en la temporada final.
LO MEJOR: Las tramas de Isobel y Violet, cómo Robert descubre la verdad sobre Marygold y su reacción
LO PEOR: Mary y sus lios amorosos, las mil y una desgracias que les suceden a los Bates
PUNTUACIÓN: 9/10
domingo, 29 de enero de 2017
HOMELAND 6X02 THE MAN IN THE BASEMENT
(contiene spoilers)
Buen episodio de Homeland (que personalmente me ha gustado más que el anterior) en el que, aunque no han pasado demasiadas cosas, nos han seguido presentando las tramas de la temporada y en el que Rupert Friend se ha vuelto a salir (cómo me alegro de que por fin le hayan dado una trama interesante para poder desarrollar mejor su personaje).
En este episodio seguimos viendo cómo Quinn intenta adaptarse a su nueva vida y decir que lo está pasando fatal es quedarse muy, muy corto. El pobre está muy traumatizado por las secuelas físicas que le han quedado después de su exposición al gas sarín y está tremendamente deprimido.
Carrie intenta ayudarle lo mejor que puede pero Quinn no sólo no se deja sino que además parece considerar a Carrie como el enemigo público número uno, llegando a lanzarle una taza cuando ella intentaba que se tomara unas pastillas para evitar que le dieran convulsiones.
Viéndose sobrepasada por la situación y dado que además se encuentra en medio de un caso, decide llamar a Max (¡cuánto tiempo Max! Te hemos echado de menos) para que le haga compañía a Quinn y de paso intente convencerle para que se tome las pastillas.
Quinn es bastante menos hostil con Max que con Carrie aunque tampoco le hace caso en cuanto a lo de tomarse las pastillas lo que hace que, tal y como pronosticó Carrie, termine convulsionando en medio de una tienda de ultramarinos. Eso si, la cosa no traerá consecuencias graves gracias a que Max se encontraba con él en la tienda. Quinn le pedirá a Max que no le diga nada a Carrie, aunque éste finalmente se lo terminará contando.
Eso si, al menos Quinn y Carrie conseguirán tener una conversación civilizada antes de que termine el capítulo en la que Quinn le pedirá a Carrie que le cuente qué es lo que le pasó exactamente para acabar así. Quinn conoce retazos de la historia y sabe de la existencia del vídeo que grabaron los terroristas con el agonizando y que se difundió por internet pero no lo ha visto.
Carrie le enseñará el video a Quinn y le explicará cómo consiguió dar con él a partir de las imágenes del vídeo. También le contará que entró en parada en la ambulancia camino del hospital y casi se muere. Es entonces cuando Quinn le pregunta a Carrie por qué le salvó. Pregunta que sorprende y emociona mucho a Carrie y cuya respuesta no consigue verbalizar, aunque queda bastante implícito que fue porque Quinn le importa mucho.
En otro orden de cosas, Dar y Saul siguen a lo suyo, es decir, con sus conspiraciones.
Saul visita a Carrie para directamente preguntarla si está aconsejando a la nueva presidenta electa en temas de terrorrismo. Según Saúl, el que During sea amigo de la nueva presidenta y que a su vez Carrie sea amiga de During hace que esta posibilidad sea muy, muy factible. Además, Saul piensa que lo que le está escuchando decir a la presidenta durante sus entrevistas son cosas que Carrie diría. Por cierto, Saul piensa que esto sería muy, muy problemático si se estuviera produciendo (algo que no termino de entender muy bien, la verdad).
Carrie se ofende mucho al escuchar las acusaciones de Saul y las niega categóricamente, aunque a lo largo del episodio veremos que Saul tenía razón y que, efectivamente, Carrie está aconsejando a la presidenta electa en materias de terrorismo cuando la presidenta mande llamar a Carrie tras una entrevista en la que Dar le ha comentado a uno de sus asesores que, según los israelíes, Irán se está saltando el acuerdo sobre política nuclear al que llegaron con ellos.
El asunto es complicado de manejar (y más sabiendo que Dar y los israelíes están involucrados), por lo que Carrie aconseja a la presidenta que envíe a Saul para que investigue la veracidad de las acusaciones de los israelíes in situ. Carrie está convencida de que es la mejor opción (a pesar de contarle a la presidenta que Saul fue a su oficina a acusarla de estar aconsejándola en secreto), ya que Saul es un firme defensor del pacto firmado con Irán y será objetivo.
Por cierto, que Dar sigue ocultándole cosas a Saul y es que se las ha apañado para conseguir unas fotos de vigilancia de Carrie entrando a ver a la presidenta electa (lo que no consiga Dar..) pero decide no enseñárselas a Saul cuando éste le dice que creyó a Carrie cuando ésta le dijo que no era verdad.
En otro orden de cosas, el caso de Sekou, el joven al que defienden Carrie y su organización, se va complicando por momentos y es que el FBI ha encontrado 5000 dólares bajo el colchón del joven que él asegura que son para un viaje que planeaba hacer a Nigeria con su hermana y con su madre para ver a su padre, que fue deportado a su país de origen catorce años antes.
Pero el FBI no se cree su versión y piensa que ese dinero iba a ser utilizado para financiar a organizaciones terroristas dada la aparente afinidad de Sekou por éstas mostrada en los vídeos que subía a internet.
Sekou niega estos hechos y se escuda en que el dinero era un préstamo que le dio el amigo que le ayudaba a montar los videos para su viaje a Nigeria. Además, dicho amigo le ofreció entrevistarse con alguien y Sekou se negó. De hecho, Sekou está convencido que su amigo corroboraría su historia pero Carrie y su abogado no consiguen localizarle.
Además, el asunto resulta más complicado de lo que en un principio parecía y es que el amigo de Sekou resulta ser un testigo protegido del FBI (testificó contra su antigua banda) y un juez prohibe a Carrie y al abogado de Sekou acercarse a él. Por no hablar de que Carrie tiene un nuevo encontronazo con el agente del FBI Ray Conlin a cuenta del amigo de Sekou.
Pero Carrie es mucha Carrie y conseguirá hablar con el chico gracias a Simone, la hermana de Sekou, que mantenía una relación secreta con él. Sin embargo, de esa conversación Carrie no conseguirá mucho en claro. Sólamente que hay algo raro en toda esta historia del confidente y del dinero entregado por éste a Sekou y que Ray Conlin parece estar metido hasta el cuello.
El episodio me ha gustado mucho. Vale que no han pasado demasiadas cosas pero sólo con la escena final entre Carrie y Quinn y con volver a ver a Max, a mi ya me tenían ganada, pero es que además tanto la conspiración de Dar Adal como el caso del chico defendido por la organización de Carrie pintan muy, muy interesantes. Eso si, se confirma que Saul vive en su universo paralelo y no se entera de nada.
Quinn me ha dado mucha, mucha penita en este episodio. Con lo que ha sido él, verse reducido a lo que es actualmente tiene que ser tremendamente duro, aunque eso no le da derecho a tomarla con Carrie, que es evidente que se preocupa por él y que hace todo lo posible para facilitarle la vida. Por cierto, muy inteligente por parte de Carrie llamar a Max (fanboy confeso de Quinn) para que le eche un ojo durante su ausencia.
La escena en la que Carrie le enseña el video a Quinn y le cuenta lo que pasó (eso si, omitiendo el detalle de que ella y Saul le despertaron del coma inducido para intentar averiguar detalles sobre los terroristas) me ha encantado. Pobre Quinn preguntándole por qué le salvó y pobre Carrie no siendo capaz de verbalizar lo importante que es Quinn para ella. Gran trabajo de ambos en esta escena y de Rupert Friend en todo el episodio.
Por otro lado, la conspiración de Dar Adal con los israelíes contra los iranies parece que va a explotarle en la cara a la presidenta electa en cuanto tome posesión (tal y como vaticinó su asesor). No tengo muy claras cuáles son las intenciones de Dar con todo esto pero el que no informe a Saul de nada es bastante significativo. Eso si al final Saul, como siempre, va a terminar metido en lios para no perder la costumbre. Por lo pronto, por recomendación de Carrie, le van a mandar a recopilar información acerca de la veracidad de la información de Dar. Mucho me extrañaría que no terminara secuestrado.
En otro orden de cosas, no tengo ni idea de por donde nos van a salir con el caso de Sekou pero Ray Conlin tiene pinta de ser muy, muy turbio.
LO MEJOR: Quinn, la escena Carrie/Quinn, Rupert Friend
LO PEOR: Saul no enterándose de nada para no perder la costumbre
PUNTUACIÓN: 9/10
domingo, 22 de enero de 2017
HOMELAND 6X01 FAIR GAME
(contiene spoilers)
Buen episodio de "Homeland" para abrir su sexta temporada, en el que no han pasado demasiadas cosas y que ha servido, más que nada, como presentación de las tramas de la temporada. Eso si, Rupert Friend ha estado soberbio y me alegro de que, por muy poco realista que pueda parecer, Quinn esté vivo después de todo lo que le pasó al final de la temporada anterior. Si tengo que aceptar pulpo como animal de compañía, al menos que sea por un personaje/trama que me guste.
En otro orden de cosas, parece que volvemos a tener la enésima puñalada trapera/conspiración a las espaldas entre Dar y Saul. Vamos, lo de todas las temporadas. Los guionistas han entrado en bucle con estos dos.
En cuanto al episodio, ha pasado un tiempo desde los acontecimientos de la quinta temporada y vemos que Carrie se ha instalado con Frannie en Nueva York, donde ha montado una organización para ayudar a los musulmanes injustamente tratados como terroristas financiada en parte por Otto, que no está muy contento de que no trabaje para él directamente y con el que insinúan que Carrie ha debido tener una relación o similar en la única escena que comparten en el episodio. Otto como personaje me parece interesante pero lo de la relación entre Carrie y él, mejor que lo hayan omitido porque de verdad que no les veo.
A lo largo del episodio, veremos a la organización de Carrie proporcionar defensa a un chico detenido por hacer apología del terrorismo en internet, al que le han dado bastante protagonismo y que tiene pinta de que va a ser importante en las tramas de la temporada. Bueno, él y el agente que lo detiene, con el que ya vemos a Carrie chocar.
Además de dirigir su organización y cuidar de su hija, Carrie está muy pendiente de Quinn, que no murió en el último episodio a pesar de todas las perrerías que le hicieron a lo largo de la temporada pero que ha acabado con unas cuantas secuelas (dificultad de andar, de hablar, ver alucinaciones).
Además parece estar claramente deprimido (algo totalmente comprensible) y es abiertamente hostil con Carrie cada vez que ésta le visita. De hecho, una de sus cuidadores le recomienda a Carrie que deje de visitarle tan a menudo (por lo visto Carrie va a verle todos los días) porque no le está haciendo ningún bien. Esta recomendación desde luego no le hace ninguna gracia a Carrie pero promete pensárselo.
Encima, por si no tuviera bastante con lo que tiene encima (o quizá precisamente por ello), a Quinn, ayudado por uno de los trabajadores del centro y unos amigos suyos, le da por visitar fumaderos de droga para evadirse de sus problemas. En una de estas visitas, un conocido de las personas que le acompañan le roba su dinero y no contento con eso le propina un par de golpes.
Esto hará que Quinn no vuelva al centro y que éste contacte con Carrie para informarle de que Quinn ha desaparecido. Entonces Carrie, que se había enfadado mucho al enterarse de la desaparición de Quinn, se las apañará para averiguar la dirección en la que se encuentra e intentará llevarle de vuelta al centro por mucho que éste se niega.
De hecho Carrie, después de discutir bastante, le lleva hasta las puertas del centro, donde Quinn monta un número que hace que los guardias de seguridad se vean obligados a reducirle. Esta escena, no se si porque le recuerda a cosas que le han pasado a ella, hará que Carrie se lleve a Quinn a su casa (eso si, diciéndole que nada de drogas ni numeritos), aunque le instala en la planta baja y con la puerta que separa esta planta de la planta en la que Carrie vive con Frannie cerrada con llave. A ver, que Carrie se preocupa por Quinn pero tiene una hija pequeña a la que cuidar.
En otro orden de cosas, nuestro duo conspirador favorito Dar Adal y Saul ya están metidos en conspiraciones. Vamos lo de todas las temporadas.
En esta ocasión, Dar está muy asustado con las ideas que tiene la nueva presidenta electa de EEUU, Elisabeth Keane (Elisabeth Marvel) sobre la política exterior del país y que básicamente consisten en retirar las tropas de Oriente Medio y desmilitarizar la CIA. Dar piensa que todo se debe a que la presidenta perdió a un hijo en Irak, lo que afecta a su opinión sobre el tema.Saul no está de acuerdo con el pesimismo de Dar. Según él, cuando la presidenta electa acceda al cargo, ellos serán capaces de hacerle ver que eso sería un error.
Sin embargo a Dar no le tranquilizan las palabras de Saul y, tras hablar con Israel, organiza una reunión con generales y representantes políticos que piensan lo mismo que él, a la que no invita a Saul, para hablar sobre el tema. Miedito me da lo que se puede preparar ahí.
El episodio me ha gustado, aunque tampoco es que haya pasado nada relevante salvo el inicio de la conspiración que está montando Dar. Nos han presentado a los personajes nuevos de la temporada y poco más.
Según lo que hemos visto, parece que por fin Carrie ha madurado y está llevando una vida organizada sin supervisión (bien por ella). Eso si, lo de la "presunta" relación con Otto me ha descuadrado totalmente porque no me pegan ni con cola y se me haría muy raro verles juntos. Menos mal que los guionistas nos lo han evitado.
Por contra, el pobre Quinn lo está pasando fatal, como ya nos imaginábamos que pasaría si es que sobrevivía a todo lo que le hicieron la temporada pasada (en serio, parece que a los guionistas les mola torturar a Quinn de cualquier forma y parece que se esfuerzan en encontrar formas más y más creativas para hacerlo).
Al menos Quinn tiene a Carrie, que esta vez si que se está portando bien y se está esforzando muchísimo en ayudarle. A ver qué tal sale lo de la convivencia porque la verdad es que tiene todas las papeletas para acabar como el rosario de la aurora. Entre que Carrie no es la persona más estable del universo y el estado de Quinn (y lo autodestructivo que tiende a ser), nadie envidiaría a Frannie por vivir en esa casa. Ruppert Friend lo ha bordado en este episodio. Espero que esta temporada le den cosas más interesantes que hacer que en la anterior, que estuvo media temporada desaparecido y la otra media, recibiendo palos de una forma o de otra.
Por otro lado, tiene toda la pinta que lo del chico al que va a defender la organización que dirige Carrie le va a salir rana porque por lo que nos han mostrado si que parecía que estaba metido en algo relacionado con el terrorismo.
En otro orden de cosas, Adar y Saul siempre andan liados en las mismas historias. Enésima conspiración en la que directa o indirectamente participan. Dar la está organizando y seguro que Saúl termina metido en ella de alguna forma u otra (en esta ocasión con más pinta de oponerse a las ideas de Dar que otra cosa).
Por otro lado, la nueva presidenta me cae bien pero me parece que la pobre no sabe dónde se ha metido. Va a tener que andarse con mil ojos porque a saber qué es lo que se trae entre manos Dar.
En fin, veremos cómo se desarrollan los acontecimientos.
LO MEJOR: Rupert Friend. las tramas que se han planteado parecen interesantes
LO PEOR: Dar conspirando mola, pero parece que es la única trama que los guionistas son capaces de darle
PUNTUACIÓN: 9/10
domingo, 11 de diciembre de 2016
DOWNTON ABBEY - TEMPORADA 4
(contiene spoilers)
Esta cuarta temporada de "Downton Abbey" o como yo la llamo "PTDDM" (primera temporada después de Matthew), no ha estado mal pero para mi es la más floja de todas las que he visto hasta ahora.
Que decir que es la más floja de esta serie es decir que es mejor que el noventa por ciento de las series que se emiten pero comparada con las tres primeras sale perdiendo claramente.
Y es que ha tenido buenos momentos pero salvo la trama de Anna y Bates me ha faltado alguna trama que enganchara de verdad porque ni el drama de Edith ni el juego de las sillas musicales con tres pretendientes distintos que se trae Mary me terminan de convencer.
La temporada empieza seis meses después del final de la última por lo que nos hemos perdido la primera parte del luto por la muerte de Matthew, aunque durante los primeros episodios vemos a una Mary en estado catatónico que no sabe muy bien qué hacer con su vida y que ni siquiera se acerca a su hijo.
Además, la muerte de Matthew no sólo ha dejado a la familia un hueco muy grande por la importancia que él tenía para todos desde el punto de vista emocional, sino que además, como falleció sin hacer testamento (algo muy raro tratándose de un abogado) les ha dejado unos cuantos problemas legales, ya que su hijo George es el heredero pero no está muy claro quien tiene que administrar la finca. Por no hablar de los enormes impuestos de sucesión que deben pagar.
Mientras se decide qué hacer, Robert ha tomado el control de la administración de Downton, algo que no ven muy claro ni Tom ni Cora, ni siquiera Mary a pesar de su estado.
De hecho, será el temor a que su padre vuelva a involucrarse en negocios fallidos (y un empujón por parte de Tom) lo que hará que Mary finalmente se decida a dejar al menos en parte su duelo.
Algo que se verá legitimado cuando entre las cosas del despacho de Matthew, que Mary no había querido revisar, Robert encuentra una carta en la que Matthew nombra heredera de su mitad de Downton a Mary (el último servicio de Matthew a la familia, que el pobre hasta después de muerto les ayuda) y que será legitimada por un notario convirtiendo a Mary en dueña de la mitad de Downton.
A partir de aquí, y guiada por Tom, Mary se involucrará más y más en las tareas de la propiedad, tareas que incluyen la adquisición de una partida de cerdos para criar, algo que a Robert no le hace demasiada gracia.
Además, Mary empezará a recibir atenciones de todo joven de su edad con el que se relaciona, incluyendo a los viejos amigos de la familia Lord Gillinghan (que hasta le propone matrimonio y cuando Mary le rechaza y él se promete con otra chica le ofrece romper su compromiso) y Evelyn Napier y del jefe de éste último en su labor de analizar la situación de las haciendas de la aristocracia después de la Primera Guerra Mundial, Charles Blake.
Sin embargo, después de muchos tiras y aflojas y situaciones potencialmente románticas (Mary y Charles Blake se odian cordialmente hasta que él la ayuda a salvar a los cerdos que ella y Tom han comprado para Downton, momento en el que empiezan a hacerse ojitos, un beso de despedida entre Mary y Lord Gillingham), Mary decidirá que aún no está preparada para aceptar a nadie ya que no ha superado la muerte de Matthew.
Por otro lado los que, para no variar, sufren mucho, mucho son Bates y Anna, ya que a ésta la viola el ayuda de cámara de Lord Gillingham aprovechando un momento en el que la encuentra sola en las habitaciones de los criados mientras el resto del servicio escucha a la cantante de ópera que sir Robert ha llevado a Downton para amenizar la reunión que organizaba.
Como Anna conoce a Bates y sabe que si le dice lo que ha pasado y sobre todo, quien lo ha hecho, Bates es muy posible que quiera tomarse la justicia por su mano y decida matar al violador, lo que daría lugar a su detención y posterior ahorcamiento al tener antecedentes, le oculta a Bates (con la ayuda de la señora Hughes) lo sucedido.
Pero lógicamente Anna tiene problemas para superarlo (y más con la dificultad de tener que ocultarlo), lo que provoca que rehuya a Bates sin que éste conozca el motivo, llegando incluso a volver a mudarse a su habitación de soltera.
Finalmente, la señora Hughes le confesará a Bates el motivo por el que Anna actúa tan raro, pero omitiendo el detalle de quien fue su violador. Según la señora Hughes fue un desconocido, que se coló en la casa aprovechando la fiesta, versión que corroborará Anna cuando se entere de que la señora Hughes le ha contado a Bates lo que pasó.
Sin embargo, el retorno de Lord Gillingham con su ayuda de cámara a Downton y la reacción de Anna a su presencia, confirman las sospechas que desde el principio había tenido Bates.
Anna, viendo que su marido comienza a sospechar más de la cuenta, le pide a Mary que hable con Lord Gillingham para que despida a su ayuda de cámara (algo de lo que no le costará mucho convencerle dado tanto su afecto por ella como su antipatía por su empleado). Pero, antes de que Lord Gillingham pueda llevar a cabo la petición de Mary, el ayuda de cámara muere en extrañas circunstancias (atropellado por un autobús después de que se cayera accidentalmente o alguien le empujara a la calzada).
Atando cabos, tanto Mary como el resto de personajes enterados de la historia llegan a la conclusión de que fue Bates quien empujó al hombre (había estado en Londres ese mismo día), aunque finalmente, lo dejarán correr.
En otro orden de cosas, nos enteramos de que Edith tuvo una hija de Michael Gregson (al que definitivamente dan por muerto después de saberse que estuvo involucrado en una pelea con una banda de delincuentes en Munich justo antes de su desaparición) y que nadie de la familia, salvo su tía Rosamund (que estuvo con ella en Suiza durante su embarazo y parto) lo sabe.
La niña fue dada en adopción a una familia Suiza pero Edith no se la puede quitar de la cabeza por lo que, en contra del criterio de su tía, termina pidiéndole a uno de los arrendatarios de su padre, que ya tiene unos cuantos hijos, que la adopte para poder tenerla cerca.
El hombre, muy leal a la familia después de que le permitieran quedarse trabajando las tierras después de la muerte de su padre, a pesar de deber dinero de la renta (dinero que fue abonado por sir Robert), se pone a disposición de Edith para lo que necesita y jura no decirle a nadie (ni siquiera a su mujer), la procedencia de la niña.
Por otra parte Tom, que sigue sintiéndose incómodo en su papel de sirviente convertido en señor, tiene una indiscrección con la nueva doncella personal de Cora (O`Brian se fue a trabajar para la prima de sir Robert dejando simplemente una nota de aviso) y necesitará de la ayuda de la señora Hughes para solucionar el embrollo (la chica lo tenía todo preparado y le estaba amenazando con contarlo todo si por casualidad se quedaba embarazada y él no se casaba con ella).
Una vez esta doncella sale de Downton, Thomas maniobra para recomendar a una conocida suya, la señorita Baxter, para el puesto. Baxter es muy agradable y se lleva especialmente con Molesley (que después de muchas humillaciones, vuelve a trabajar en Downton), pero Thomas sabe algo de su pasado que hace que la obligue a espiar para él.
Otra que lo pasa muy mal esta temporada es Isobel, a la que la muerte de su único hijo ha sumido en la más absoluta de las tristezas y ya ni siquiera se involucra en las causas benéficas que tanto le solían interesar.
Sin embargo, la intervención de la señora Hughes, solicitandole ayuda para un antiguo amigo del señor Carson al que éste no quería atender, la hará salir de su letargo, ocupándose personalmente de este hombre y recuperando las ganas de vivir y de ser útil.
Por cierto, Carson finalmente se terminará reconciliando con su amigo a pesar de sus diferencias y es que el hombre había sido su mejor amigo cuando ambos actuaban en el teatro, pero se había casado con la mujer de la que Carson estaba enamorado, hecho que éste nunca le había perdonado. De ahí su enemistad posterior.
Sin embargo, todo quedará perdonado cuando su amigo, antes de irse una vez curado, le confiesa que antes de separarse su mujer le confesó que siempre había estado enamorada de Carson.
Siguiendo con Isobel, además de seguir discutiendo de forma continua con Lady Violet (admitamoslo sin estas discusiones la serie no sería lo mismo), también entabla amistad con Lord Merton, amistad que tiene pinta de que puede ir a más con el tiempo (sobre todo por parte de él).
Por otro lado, vemos que Rose sigue siendo igual de inmadura que siempre y está a punto de casarse en secreto con el cantante negro de orquesta con el que la vimos tontear la temporada pasada. Será Mary quien lo impida, más por el convencimiento de que Rose lo hace para fastidiar a su madre y no por estar enamorada que por el escándalo que pudiera provocar.
En otro orden de cosas, esta temporada despedimos a Alfred, que abandona Downton para estudiar cocina con un importante cheff de Londres y conocemos al hermano de Cora, Harold, al que Robert trae a Downton junto a su madre, después de que se viera involucrado en un turbio asunto de inversiones fallidas.
Como comentaba más arriba, la temporada me ha gustado porque esta serie es buenísima y sólo por los actores merece la pena verla , pero comparándola con las tres primeras, el nivel ha bajado considerablemente.
En realidad, si uno se para a pensar, tramas importantes de la temporada sólo ha habido tres: la violación de Anna, los amores de Mary y la hija secreta de Edith. Y ya. Han metido demasiadas tramas irrelevantes para rellenar los nueve capítulos de rigor y se ha hecho todo un poco prescindible.
De hecho, en el episodio nueve de cada temporada (lo que en Inglaterra es el especial de Navidad), suelen pasar cosas interesantes (la pedida de mano de Matthew a Mary, la muerte de Matthew) y en el de esta temporada todo han sido tramas irrelevantes. De hecho, cuando terminé de verlo me quedé en plan. ¿Y esto es todo?
No me gusta que la trama principal de Mary sea el encontrar un sustituto a Matthew. Deberían haberse centrado más en su faceta de dueña de la mitad de Downton que intenta participar en la problemática de la hacienda siendo mujer cuando ésto tradicionalmente lo habían hecho los hombres, en lugar de en si todos los hombres del mundo mundial caen rendidos a sus pies sólo por ser Lady Mary.
Tom me cae bien (y me da pena que el pobre siga sintiéndose tan desubicado) pero la doncella de Cora ha jugado con él de mala manera y lo peor es que se veía a la legua que iba a hacerlo. Tom ha estado poco espabilado y ya puede dar gracias que la señora Hughes es la mujer más inteligente y con más recursos de la serie (con permiso de Lady Violet), que sino, la situación se podría haber puesto muy fea.
Baxter me parece una buena mujer (su relación con Molesley me parece adorable) y me ha dejado bastante intrigada qué es lo que puede saber Thomas sobre ella para que la esté chantajeando de ese modo.
Por otro lado, Edith sigue sufriendo. A estas alturas creo que es el personaje más desgraciado de la serie, aunque sea complicado empatizar con ella por lo quejica que suele ser (sin hacer nada por remediar lo que sea que le esté causando los problemas). Eso si, ahora mismo me cae bastante mejor que su hermana.
En otro orden de cosas, los guionistas deben odiar mucho a Bates y Anna porque no paran de hacerles sufrir. Me corrijo, los más desgraciados de la serie son ellos dos y no Edith, porque vaya tela las cosas que les pasan a los pobres.
Anna me ha dado mucha, mucha pena durante toda la temporada y aunque entienda su razonamiento para no decirle nada a Bates (solo hay que ver lo que ha terminado haciendo cuando por fin ha atado cabos), no deja de parecerme un tanto cruel que le "dejara" sin ningún tipo de explicación y con él sin saber qué es lo que había hecho mal.
Otro personaje que me ha dado mucha pena es Isobel, que después de perder a su único hijo se ha quedado sin razones para vivir. Me alegro mucho de que al final entre todos consiguieran sacarla de su estado apático. Sus discusiones con Lady Violet son lo mejor de la serie y se echan de menos cuando no se producen.
Por otra parte, Robert y Cora no han tenido demasiado que hacer esta temporada y Shirley MacLaine y Paul Giamatti han estado totalmente desaprovechados en el episodio en el que aparecieron. Con lo buenos actores que son, ya podrían haberles usado mejor.
Ah, y Rose me sigue sobrando. No entiendo muy bien lo que aporta a la serie, además de hacer que el espectador desee darle un par de collejas por boba y superficial.
En conclusión, la temporada ha estado bien, pero tratándose de esta serie, no ha llegado a los niveles de las tres temporadas anteriores.
LO MEJOR: Los actores, la ambientación
LO PEOR: Lo sositas que han sido las tramas esta temporada
PUNTUACIÓN: 9/10
jueves, 13 de octubre de 2016
DOWNTON ABBEY - TEMPORADA 3
(contiene spoilers)
Vista la tercera temporada de "Downton Abbey" creo que sus guionistas son aún más crueles que los de "Juego de Tronos". Vale que cuando los actores se quieren ir de una serie de época, la cosa es complicada de solucionar salvo que los mates pero, ¿era completamente necesario matar a dos de los dos personajes mas "buenos" de la serie de una forma tan cruel justo el día en el que nacían sus hijos? ¿No podían haberlo hecho de otra manera?
El final de temporada ha sido brutal y confieso que, aún sabiendo lo que iba a pasar antes incluso de empezar a ver la serie (el spoiler de la muerte de Matthew era como el de la "Boda Roja" de "Juego de Tronos" era imposible huir de él por mucho que lo intentaras, vieras la serie o no), me ha dejado impactada. Creo que incluso más que si no lo hubiera sabido porque me he pasado todo el episodio viéndolo venir y ha sido super traumático. Por no hablar de que lo han hecho en el especial de Navidad después de que la serie terminara de la forma más bucólica posible.
En fin, empecemos por el resumen de lo que ha pasado en esta tercera temporada.
Por un lado, hemos visto cómo Bates se ha pasado prácticamente toda la temporada en la cárcel lidiando con su compañero de celda que estaba compinchado con algunos guardias corruptos de la cárcel y que le han hecho al pobre Bates la vida imposible allí dentro por descubrir sus chanchullos. De hecho, han llegado hasta a provocar que no le pasaran las cartas de Anna y que a ésta le denegaran las visitas haciendo que la pobre incluso se planteara que esto era cosa de Bates que quería alejarla de él.
Sin embargo, finalmente gracias a la pericia de Anna, que se las apañará para conseguir las pruebas que le permiten al abogado de Bates demostrar que la mujer de éste preparó su suicidio para que Bates pareciera que la había asesinado como venganza final hacia él, Bates saldrá de la cárcel y ambos por fin podrán empezar a vivir juntos.
Además, a Bates también le dará tiempo a ayudar a Thomas cuando salga de la cárcel ya que está a punto de tener que abandonar Downton sin referencias después de que la señorita O'Brien intrigue como sólo ella sabe hacerlo para que Thomas se insinue a Jimmy (el nuevo y muy estúpido criado por el que Thomas se siente atraido), éste se lo cuente a Carson y exija como condición para no contarle nada a la policía (idea que, como no, le mete la señorita O'Brien en la cabeza) que Thomas se marche de Downton sin referencias.
Esto a Bates, a pesar de lo fatal que siempre le ha tratado Thomas, no le parece nada bien (entre otras cosas porque ver a Thomas tan hundido y sin querer luchar le impacta sobremanera) y será él quien, gracias a algo que le dice Thomas que puede utilizar contra O'Brien, chantajee a ésta con contárselo al señor a menos que convenza a Jimmy para que le permitan darle a Thomas referencias.
Sin embargo, al final la cosa se liará porque aunque Jimmy acepta no denunciar a Thomas y que éste se marche tranquilamente y con sus referencias será Alfred, el otro criado (otro pánfilo de tomo y lomo) el que avise a la policía para hablarles de las tendencias de Thomas (Alfred habia entrado justo en la habitación cuando Thomas había besado a Jimmy) haciendo que dos inspectores de policía se presenten en Downton justo cuando están jugando el tradicional partido de criquet entre los habitantes de Downton y los del pueblo.
Será entonces cuando intervenga sir Robert para que el asunto no llegue a mayores, haciendo que Alfred le diga a la policía que en realidad no quería denunciar nada.
Por cierto, todo el embrollo hará que Thomas sea ascendido a submayordomo, después de que Bates recupere el puesto de ayuda de cámara de Robert que estaba desempeñando Thomas mientras Bates estaba en la cárcel.
Además, gracias a esta trama descubrimos que básicamente todo el mundo en la casa sabe que Thomas es gay (empezando por sir Robert) y salvo Carson (que ya sabemos todos como es), no le dan más importancia (eso si, todo con los prejuicios de la época).
Por otro lado, la temporada empieza con la esperada boda entre Matthew y Mary, que está a punto de cancelarse porque Matthew no quiere utilizar una fortuna que puede que herede debido a que ésta procedía del difunto padre de Lavinia (y él sigue con el trauma de haber hecho desgraciada a Lavinia y ser la causa de su muerte) para salvar Downton.
Sin embargo, la oportuna intervención de Tom (elegido por Matthew como padrino de la boda después de un episodio muy desagradable con unos vecinos), hará que Matthew y Mary hablen, dejen la discusión para más adelante y sigan adelante con la boda (que resulta muy, muy bonita).
Por cierto que para la boda llega desde América la madre de Cora, Martha (Shirley Mcclaine), cuya relación con Violet resulta tirante y su forma de ver la vida y de comportarse chocante para los Crawley.
De hecho, ante la negativa de Matthew a utilizar la fortuna del padre de Lavinia, si la hereda, para salvar Downton, Mary y Violet intentan convencer a Martha para que les preste el dinero, algo que finalmente no conseguirán tanto porque Martha no puede tocar el dinero como porque en el caso de haber podido, tampoco se lo habría prestado ya que según ella, los Levinson ya contribuyeron a salvar Downton con la dote de Cora.
Finalmente, se terminará confirmando que Matthew hereda la fortuna del padre de Lavinia y cuando toda la familia se había hecho a la idea de perder Downton e incluso habían hecho planes para trasladarse a una propiedad más pequeña (algo que a la única que no le parecía mal era a Cora), Matthew terminará dando su brazo a torcer y decidirá invertir su fortuna en la propiedad para salvarla.
Eso si, Robert sólo aceptará el dinero con la condición de que él y Matthew sean copropietarios a partes iguales, algo que les traerá unos cuantos quebraderos de cabeza cuando Matthew quiera cambiar la forma de hacer las cosas con el objetivo de sanear la propiedad y a Robert y a su administrador les parezca fatal, provocando unas cuantas tensiones entre ambos y hasta la renuncia del administrador.
Además, Matthew también está agobiado porque Mary no se queda embarazada y está convencido de lo que le pasó en la guerra tiene mucho que ver en esto. De hecho, incluso se va a hacer unas pruebas a escondidas de Mary para confirmar que todo está bien.
En paralelo, Mary tenía las mismas dudas que Matthew y había ido a consultar al mismo especialista, sometiéndose a un procedimiento quirúrjico sin decírselo a su marido.
La casualidad querrá que ambos terminen cruzándose en la consulta del médico en Londres, no quedándoles más remedio que por fin hablar del tema y aclarar la situación.
Finalmente, Mary se terminará quedando embarazada y dará a luz a un niño, el futuro heredero de Downton para alegría de Matthew que no puede sentirse más feliz pero cuya felicidad suprema hace que, cuando Mary le manda a contarle a los de la casa que por fin hay heredero, se despiste en la carretera, tenga un choque frontal con un camión y muera de forma totalmente sorprendente e impactante, provocándonos un trauma absoluto a todos los que veíamos el capítulo.
En otro orden de cosas, vemos cómo el activismo político de Tom le juega una mala pasada y tanto él como Sybill tienen que salir huyendo de Irlanda debido a que Tom había estado presente cuando un grupo de revolucionarios habían quemado la mansión de uno de los lords ingleses que vivían en Irlanda.
El plan que habían trazado consistía en que primero huiría Tom y posteriormente lo haría Sybill (ya bastante avanzada en su embarazo), pero ésta termina teniendo una serie de dificultades y llega más tarde a Downton de lo previsto, provocando la ira de familia contra Tom, ya que para ellos Tom había dejado atrás a su mujer embarazada en un país hostil para ella con tal de escaparse.
Además, el asunto resulta ser más serio de lo esperado y a Tom se le prohibe volver a Irlanda con la amenaza de que le meterían en la cárcel si lo hiciera.
Esto hace que Tom y Sybill, a pesar de que a Tom no le hace ninguna gracia la idea, se instalen en Downton, por lo menos hasta que el niño haya nacido.
Pero el embarazo de Sybill terminará complicándose y, a pesar de que Robert trae consigo a un médico muy reputado de Londres para que atienda a Sybill, la prepotencia de éste hace que no le hagan caso al diagnóstico del doctor Carlson que piensa que Sybill tiene preclampsia y que lo mejor sería que la llevaran al hospital.
Bueno, en realidad sólamente son Robert y la eminencia médica los que no hacen caso del doctor Carlson porque Cora opina lo contrario e intenta imponer al final su deseo de llevarla al hospital tal y como quería el doctor Carlson.
Sin embargo, ya será tarde porque Sybill tendrá a su hija pero fallecerá al poco tiempo a causa de las complicaciones derivadas de la preclampsia.
Este golpe tan duro les afectará muchísimo a todos pero sobre todo dejará muy tocada la relación entre Robert y Cora ya que ésta acusa abiertamente a Robert de la muerte de su hija al no haberla dejado seguir las indicaciones del doctor Carlson.
De hecho, la hostilidad de Cora hacia Robert hará que la condesa viuda intervenga para pedirle al doctor Carlson que hable con Cora para convencerla de que no se podía hacer nada por Sybill. En un principio Carlson se negará aunque terminará aceptando la propuesta de lady Violet para que investigue casos de mujeres con dolencias similares a Sybill que se hubieran salvado practicándoles una cesarea tal y como decía el doctor Carlson.
Finalmente, el doctor Carlson hablará con Cora para contarle que, aunque el pensaba que una cesárea podría haber salvado a Sybil, en realidad sus posibilidades eran ínfimas, incluso aunque hubiera estado en el hospital.
Esto hace que Cora "perdone" a Robert y pueda empezar a guardar duelo por Sybill de forma más tranquila aunque la vemos sufrir durante toda la temporada.
Evidentemente la otra persona que sufre más la pérdida de Sybill es Tom, que no sabe muy bien qué hacer con su vida más allá de preparar un bautizo católico para la pequeña Sybbie que a Robert le parece una aberración y al que, en principio sólo quería invitar a Mary y Matthew (que son los que se muestran más cercanos y comprensivos con él).
De hecho, la idea de Tom es que Mary sea la madrina de la niña, algo que puede hacerse a pesar de no ser Mary católica porque el padrino sería el hermano de Tom, que si que es católico.
Finalmente y, gracias a la intervención de Cora y Mary (ésta última confirmando que Sybill le había dicho que quería que la niña fuera bautizada como católica), toda la familia acudirá al bautizo. Eso si, Robert y lady Violet un poco a regañadientes.
Además, Tom abandonará su idea original de irse a vivir con su hermano a Liverpool donde éste tiene un taller de coches gracias a una genial idea de Lady Violet y que enlaza con la trama de Matthew esta temporada, ya que a Tom le nombrarán administrador cuando el antiguo renuncie debido a sus diferencias con Matthew.
El abuelo de Tom había tenido una granja, Tom sabía de agricultura y además se llevaba muy bien con Matthew, lo que haría que trabajaran estupendamente juntos poniendo en práctica las nuevas y revolucionarias ideas de Matthew.
Más adelante se confirmará que la idea de Violet había sido estupenda cuando nos enteremos de que Downton está saneada gracias a las iniciativas de Matthew y al trabajo de Tom, durante una conversación entre Robert y su primo, que no habia tenido tanta suerte porque iba a perder su propiedad en Escocia por no haber llevado a cabo el saneamiento que ellos habían hecho en Downton.
Por cierto, que el primo de Robert y su mujer (que era la que en realidad era la prima carnal de Robert) se ven obligados a aceptar un traslado de él a Bombay con el ejército, dejando a su hija Rose al cuidado de Cora, después de un primer intento de que Rose viviera con lady Violet, frustrado por una escapada a Londres con un hombre casado y una salida a un club no apropiado abortada por Rosamund, Matthew y Edith.
Por otra parte, el proyecto social de Isobel esta temporada tiene que ver con la reinserción de prostitutas, algo que escandaliza sobremanera a Violet y más que lo hará cuando entre las prostitutas que acuden a su grupo, Isobel reconozca a Ethel y decida contratarla como doncella para intentar reinsertarla. Esto hará que la cocinera de Isobel se despida y que Ethel se convierta en el centro de las murmuraciones del pueblo, con los habitantes del mismo tratando a la pobre chica de forma bastante cruel.
Es entonces cuando Violet toma cartas en el asunto y le pide a Edith que ponga un anuncio de trabajo para Ethel en una revista femenina. Según Violet, el empezar de cero en un lugar donde no la conozcan (y de paso no manche el buen nombre de los Crawley, que ese es el verdadero objetivo de Violet en todo este asunto, todo hay que decirlo) sería bueno para Ethel.
Finalmente, la historia tendrá un final feliz cuando la mejor respuesta a su anuncio resulta ser de una mujer que vive cerca de donde reside el hijo de Ethel con sus abuelos (motivo por el que en un principio Ethel no quería aceptar el trabajo) y Ethel, gracias a la abuela de Charlie que nunca había estado de acuerdo con separar completamente a una madre de su hijo, se compromete a intentar que Ethel vea a Charlie. Esto hará que Ethel acepte el trabajo y queden todos contentos.
Por cierto, hablando de Isobel, esta temporada casi ha recibido una oferta de matrimonio del doctor Carlson y digo casi porque Isobel la supo parar a tiempo antes de tener que decirle que no ya que no está dispuesta a perder su libertad.
Por otra parte, otra que ha sufrido mucho esta temporada ha sido Edith, que primero fue abandonada en el altar por sir Anthony al darse cuenta éste de que era demasiado mayor para ella y después se sintió totalmente desubicada y sin saber qué hacer durante bastantes episodios hasta terminar aceptando (gracias, entre otras cosas, al apoyo de Matthew a pesar de la oposición de su padre) una oferta del editor de un periódico para escribir una columna semanal.
Eso si, como Edith no parece saber estar sin dramas en su vida, la pobre chica se terminará enamorando de su editor, casado con una mujer ingresada en un psiquiátrico y de la que no puede divorciarse por encontrarse enferma.
En otro orden de cosas, la señora Hughes tiene un susto bastante importante esta temporada al descubrirse un bulto en el pecho. La señora Padmore la acompaña al doctor Carlson, que tras hacerle unas pruebas no es capaz de descartar del todo que sea cáncer y tiene que enviar unas muestras a un laboratorio para confimarlo.
Finalmente el bulto no resultará ser cáncer pero esta trama nos permite ver lo mucho que se preocupa Carson por la señora Hughes y también la bondad de Cora, que le dice a la señora Hughes que, en caso de que esté enferma, no se preocupe por nada porque ellos la pondrán una enfermera que cuide de ella.
La temporada me ha gustado mucho a pesar de haberme traumatizado hasta el infinito y más allá. Vamos que si no había tenido suficiente drama con la muerte de la pobre Sybill (que fue totalmente agonística y dolorosa para todo el mundo), el final de la temporada (que termina con la muerte de Matthew), me ha dejado en estado de shock.
La escena anterior a la muerte de Matthew entre éste, Mary y el bebé y todas las menciones de Mary acerca de que Matthew es su mitad y de que su mejor versión es siempre la versión de Matthew me han dado mucha, mucha pena. Con lo mucho que había cambido Mary para bien gracias a Matthew tiene pinta de que va a sufrir una involución a partir de ahora.
Es cierto que, como comentaba antes, si los actores de una serie de época pocos recursos les quedan a los guionistas además de matarles pero es que la forma y el momento de hacerlo me han parecido super crueles.
La verdad es que es muy, muy triste que, después de todo lo que han tenido que padecer para poder estar juntos las dos parejas (y lo bonitas que eran ambas historias y la importancia que, sobre todo, la trama de Mary y Matthew ha tenido para la serie) hayan tenido que terminar así.
Las muertes me han parecido especialmente dolorosas para el resto de personajes porque fueron ambas en el día que habían nacido los hijos de Sybill y de Matthew y justo cuando parecía que ambos podían ser felices con sus respectivas parejas y sus hijos.
Eso si, Matthew antes de morir les ha dado un heredero para Downton y ha modernizado la propiedad salvando el estátus de la familia (a pesar de que ésto le costó unos cuantos disgustos con su suegro), dándole de paso a Tom un propósito para estar en Downton . Si es que hasta para eso, Matthew era un amor. Cómo le voy a echar de menos, snif, snif.
Por cierto, la relación de Tom con Mary y Matthew (tanto juntos como por separado) me ha parecido de las cosas más bonitas de la temporada. Que Matthew le iba a recibir con los brazos abiertos e iba a intentar ayudarle a encajar en la familia era algo que se presuponía dado el carácter de Matthew pero que la orgullosa Mary fuera la otra gran valedora de Tom en la familia me ha sorprendido muy mucho y ha vuelto a poner de manifiesto lo mucho que Mary quería a Sybill.
También me gustado, principalmente porque me ha parecido muy interesante, la trama de Robert esta temporada, primero negándose a aceptar los cambios que debía acometer en la forma de llevar la propiedad debido a los nuevos tiempos, para terminar aceptándolos a regañadientes y sólo tras ser convencido por Cora y Violet y finalmente terminar dándose cuenta de que seguir el plan de Matthew era lo mejor que podrían haber hecho para salvar la propiedad, admitiendo que Matthew tenía razón y estarle agradecido por ello.
Tiene toda la pinta de que Robert va a ser otro de los grandes afectados por la muerte de Matthew, porque básicamente le ha adoptado como si fuera su hijo desde casi el momento en que le conocieron. Bueno, en realidad la muerte de Matthew va a ser un mazazo para todos, para Mary e Isobel por razones evidentes, para Tom y Edith (de los que se había convertido en amigo y casi principal valedor entre la familia) e incluso para Rose, que le tenía en un pedestal por haberla "rescatado" en el club.
Por otro lado, aunque la muerte de Sybill me ha horrorizado tanto como la de Matthew, las tramas relacionadas con la incapacidad de Tom para encontrar su sitio en Downton hasta que surge la posibilidad de que trabaje como administrador (situación incómoda con la nueva doncella incluida) y los problemas que ha causado en el matrimonio entre Cora y Robert con Cora echándole la culpa en parte de la muerte de su hija (que de hecho no se han solucionado hasta que Violet ha tomado cartas en el asunto) me han resultado muy interesantes, orgánicas y coherentes, con todo el mundo actuando de la forma en la que debería actuar.
Otra que tiene pinta de que lo va a pasar incluso peor de lo que lo ha pasado ya es Edith. Si ya es traumático que te dejen plantada en el altar (ya podía haberse dado cuenta sir Anthony de lo problemática que era la diferencia de edad antes de que estuvieran en la iglesia), lo de enamorarse de un hombre con el que sabes que no te puedes casar por circunstancias ajenas a ambos no creo que vaya a acabar muy bien. Y es una pena porque Michael Gregson parece un hombre encantador y que podría hacerla feliz.
La que parece que no puede estar sin ocupar su tiempo con alguna causa de difícil solución es Isobel. Hay que reconocer que su esfuerzo en la reintegración de prostitutas y el darle una oportunidad a Ethel para reconducir su vida son dignas de admiración. Sin embargo, su mentalidad demasiado adelantada a su tiempo no termina de comprender que la sociedad en la que viven es como es y también tiene que tenerlo en cuenta.
En este caso, providencial ha sido la intervención de Violet que, a pesar de hacerlo en su propio beneficio y por la "limpieza" del apellido Crawley, ha terminado arreglándolo todo de la mejor forma posible.
En otro orden de cosas, todavía no se qué pensar de la prima Rose. Durante los primeros episodios en los que apareció no me cayó especialmente bien (aunque la misión de rescate de Edith, Matthew y Rosamund me gustó mucho y todos los tejemanejes e intrigas de Violet para enterarse de lo que estaba pasando realmente, engañando a unos y otros, me parecieron geniales) pero mi opinión acerca de ella empezó a cambiar cuando nos presentaron a sus padres y vimos la relación que había entre ellos y sobre todo la mala relación existente entre Rose y su madre. ¡Qué contraste con la idílica vida familiar de los Crawley!
Por otra parte, la trama de Anna y Bates se me ha hecho larguísima hasta que a él le han sacado de la cárcel que ha sido casi al final de temporada. Me ha parecido un desperdicio que Bates pasara tantos episodios recluido cuando esa trama se podría haber solucionado bastante antes.
Eso si, su vuelta ha servido para arreglar los problemas de Barrow (que me ha caído bastante mejor esta temporada y me ha dado mucha pena en todo el fiasco con Jimmy), que por supuesto tenían su origen en la señorita O'Brien, quien sino, que me ha seguido cayendo igual de mal que siempre porque parece que vive por y para las intrigas. Desde luego, se muerde la lengua y se envenena. Menudo bicho.
Otros que me han caído bastante mal han sido Alfred y Jimmy. Son absurdos e intrascendentes a más no poder. Por no hablar de que sus absurdas tramas amorosas no le interesan a nadie ¡ Si han conseguido hacer bueno a Barrow! Cómo se echa de menos a William entre los lacayos. Ese personaje si que era un amor. Por cierto, sin William, Daisy ha perdido bastante protagonismo (algo que no me importa demasiado porque el personaje me resulta un tanto indiferente).
Por otro lado, la que sigue siendo genial es la señora Hughes (qué encanto de mujer), cuya trama temiendo tener cáncer me ha gustado mucho. Las reacciones de la señora Padmore (de apoyo al cien por cine), Carson (super preocupado por ella) y Cora asegurándole que no la dejarían sola me han encantado. Si es que en esta serie prácticamente todos los personajes son super humanos.
Por cierto, que la aparición de Shirley Mcclaine como Martha me ha dejado un poco fría. A ver, el personaje estaba bien y sus piques con Violet eran entretenidos de ver, pero me ha parecido que la han infrautilizado muchísimo.
En fin, veremos qué ocurre en la próxima temporada y cómo afecta la muerte de Matthew a los miembros de la familia.
LO MEJOR: Lo interesante que ha resultado ver el cambio de los tiempos después de la guerra, lo adorable y amor que es Matthew, la relación entre Tom, Mary y Matthew
LO PEOR: Las muertes de Sybill y Matthew
PUNTUACIÓN: 9.5/10
miércoles, 14 de septiembre de 2016
DOWNTON ABBEY - TEMPORADA 2
(contiene spoilers)
En esta segunda temporada de Downton Abbey pasa básicamente de todo (sorprendida me tienen de que les de tiempo a tanto con sólo nueve episodios, aunque algunos sean bastante largos): muertes, tramas relacionadas con la guerra, fugas, dramas románticos arrebatados (lo de Mary y Matthew es para nota, con Mary sufriendo mucho muchísimo toda la temporada y Matthew ganando el premio al personaje más melodramático de la serie) y sufrimiento, mucho sufrimiento (sino que se lo digan a los pobres Bates y Anna que parece que se les ha cruzado un gato negro o algo de la mala suerte que tienen.
En esta temporada nos cuentan cómo la Primera Guerra Mundial está haciendo estragos entre los habitantes de Downton, tanto entre los que van al frente (Matthew, Thomas, William) como en los que quedan en la mansión.
Una mansión que pasará a ser en parte casa de convalecencia gracias a la insistencia de Isobel y del doctor Carlson y que presenciará una dura lucha por el control de la situación entre Isobel y Cora (asistida por la condesa viuda), trama en la que también estará involucrado Thomas que tras ser traído de vuelta debido a una herida en la mano (que él mismo provocó que le hicieran para volver) y gracias a las intrigas de la señorita O'Brian, terminará siendo nombrado una especie de supervisor del hospital durante los periodos en los que el doctor Carlson no puede estar allí, algo que Thomas disfrutará mucho, principalmente para fastidiar a Carson.
Por cierto que este interés de Cora por sentirse útil le hará a Robert sentirse desplazado y estar a punto de tener una aventura con una nueva doncella de la casa llamada Jane que es viuda de guerra con un hijo al que Robert le consigue una plaza en una escuela mejor que a la que va.
Sin embargo no todos los habitantes de Downton son llamados a filas desde el principio ya que la condesa viuda maniobra para que el doctor Carlson mande al ministerio de guerra un informe sobre William y Moseley (ambos hijos únicos) para que les dispensen del servicio para que no dejen solos a sus padres.
Esto a William no le hará ninguna gracia (que tiene muchas ganas de servir, su padre no le deja presentarse voluntario y encuentra raro que no le llamen a filas) y finalmente la condesa le dirá a Carlson que no interceda por él ni por Moseley, aunque éste último será el mismo quien le diga a Carlson que si tiene una enfermedad para no tener que ir.
Al final William será llamado a filas y acabará como ayuda de cámara de Matthew. Sin embargo la cosa no tendrá un final feliz ya que después de un primer susto en el que ambos son dados por desaparecidos en una misión para finalmente regresar sanos y salvos, los dos serán heridos en una batalla, con William interponiendo su cuerpo para proteger a Matthew, lo que hace que William sufra un daño irreparable en los pulmones que le terminará provocando la muerte.
Gracias a la intercesión de la condesa viuda y de Edith, William será llevado a Downton (que es un hospital para oficiales) para que pueda morir rodeado de los suyos. Por cierto, antes de morir William se casa con Daisy para que ésta pueda recibir la pensión de viudedaz y también para que su padre no se quede sólo (como el padre de William le dirá más adelante a Daisy).
Durante todo el proceso, Daisy lo pasa fatal porque lo que empezó como una mentira inocente para animar a William (el decirle que le quería y que sería su novia), termina convirtiéndose en algo más serio porque la señora Patmore le dice que siga con la historia hasta el final de la guerra para que William tenga algo por lo que luchar. Es por esto que Daisy se siente culpable por seguirle la corriente a William y por casarse con él y por lo que, en un principio, no quiere aceptar la pensión de viudedaz. Sin embargo, una charla con el padre de Daisy, que ha decidido adoptarla como hija le hará darse cuenta de que gracias a su mentira William fue feliz y que gracias a ella, el padre de William y ella han encontrado alguien al que querer.
Por su parte, Matthew al caer, se golpeará en la espalda. Golpe que le dejará paralítico y sin la posibilidad de engendrar hijos al tener, según el doctor Carlson, la espalda rota y estar su lesión en la zona donde se controlan tanto el funcionamiento de las piernas como la actividad sexual.
Sin embargo, el doctor Carlson se equivocará en su diagnóstico (algo que ya sospechaba un especialista al que trajeron de la ciudad y cuya opinión Carlson no compartió con la familia) y Matthew podrá volver a caminar ya que en realidad no tenía la espalda rota sino un hematoma que al irse descompriendo hizo que Matthew recuperara la parte inferior de su cuepo.
Todo el asunto de la parálisis dejará a Matthew muy deprimido y taciturno y hará que rompa con Lavinia, la chica con la que se había prometido durante el tiempo que ha estado separado de los Crawley. Según Matthew, el no puede obligar a Lavinia a casarse con alguien con el que no va a poder mantener relaciones y que no le va a poder dar hijos.
En paralelo, y viendo que Matthew ha rehecho su vida, Mary (a pesar de que sigue enamorada de Matthew, algo por lo que la vemos pasarlo fatal) se ha prometido con un rico empresario dueño de múltiples periódicos llamado Richard Carslile, hombre implacable que no le gusta nada de nada a la familia ya que es rudo y abrupto y tiene un cierto resentimiento hacia los Crawley por ser gente a la que se ha dado todo mientras él se ha hecho a si mismo.
Richard llevará muy mal la evidente predilección de Mary por su primo, algo que se evidenciará cuando éste quede paralítico y Mary se convierta en su enfermera honoraria y se pase las horas muertas con el por los rincones de Downton mientras Matthew se queja amargamente de su destino.
Pero Lavinia terminará volviendo a Downton, en parte por la intervención de Richard y Cora y ocupará el puesto de Mary como cuidadora de Matthew, para alegría de Richard y tristeza de Mary, tristeza que aumentará cuando Matthew vuelva a caminar y reanude su compromiso con Lavinia.
Es entonces cuando la condesa viuda toma cartas en el asunto y va a hablar con Matthew para informarle de que Mary sigue enamorada de él y pedirle que case con ella y no con Lavinia, algo que éste le dirá que es imposible ya que después de que Lavinia se comprometió a cuidar de él a pesar de la dura vida que llevaría cuando estaba enfermo, ahora él no puede darle la espalda. Esta respuesta hará que la condesa viuda acepte que Matthew se case con Lavinia aduciendo que él es un hombre de honor y que no esperaba menos de él (aunque tenía que intentarlo).
Esta conversación es el último intento de la familia para que Matthew y Mary estén juntos después de que lady Violet y su hija Rosamund averigüen un turbio asunto de espionaje que involucraba a Lavinia y a Richard Carslile y del que informaron a Mary para que se lo contara a Matthew y éste rompiera el compromiso y que Mary no fuera capaz de hacerlo después de hablar con Lavinia y de que Carson animara a lady Mary a decirle sus sentimientos a Matthew para que ésta nuevamente cambiara de opinión tras hablar con Lavinia y sus sentimientos por Matthew.
Sin embargo, esta conversación con lady Violet removerá tanto a Matthew que, días más tarde, terminará hablando con Mary del tema y ambos terminarán besándose con Matthew confesándole que si pudiera, haría lo que su abuela le pide pero que le debe a Lavinia casarse con ella.
Pero Matthew no escoge nada bien el momento ya que no sólo se está produciendo un estallido de gripe española en la casa (con Cora y Carson cayendo enfermos) sino que Lavinia les termina viendo y oyendo y tras caer ella también enferma, habla con Matthew para insinuarle que deberían romper el compromiso.
Lavinia termina muriendo y Matthew está convencido de que es por culpa de él, bueno de él y de Mary, ya que después de verles Lavinia perdió las ganas de vivir. Es por esto que se obstina en que Mary y él no deben estar juntos ya que no se merecen ser felices (algo que Isobel piensa que es una pésima decisión según le hace saber a su hijo en varias ocasiones).
En vista de la decisión de Matthew y también de que Richard le hace insinuaciones cada vez menos sutiles acerca de lo mal que lo pasará sino hace lo que él dice, Mary decide seguir adelante con la boda a pesar de que nadie de su familia le gusta y ella se ve cada vez más incómoda con él.
De hecho, después de un incidente especialmente desagradable en el que Richard agarra a Mary por el brazo en el comedor de forma bastante poco amistosa delante de Matthew y Robert, Robert va a hablar con Cora sobre el tema y se pregunta si Carslile tiene algo que obligue a Mary a casarse con él cuando parece claramente no soportarle.
Es entonces cuando Cora decidirá que por fin ha llegado el momento de contarle la verdad a Robert sobre el asunto del diplomático turco muriendo en la cama de Mary, algo que Robert se tomará bastante mejor de lo esperado, la verdad. De hecho, hablará con su hija para decirle que no tiene que casarse con Richard si no quiere, que soportarán el escándalo, recomendándole irse a Nueva York con su abuela materna hasta que se pase todo y que se busque un vaquero americano.
En paralelo a esto, después de la escena con Richard, Matthew va a hablar con Mary para preguntarle qué está pasando y decirle que no tiene por qué casarse con Carslile. Sin embargo Mary, insiste en que debe hacerlo porque sino, Richard sacará algo a la luz que haría que él la despreciara.
Mary no quiere entrar más en el tema y da la conversación por concluida pero más adelante, Matthew le volverá a preguntar y Mary terminará contándole todo. Esto deja a Matthew bastante conmocionado aunque sigue insistiéndole a Mary para que, a pesar de todo, no se case con Carslile, ya que según él, Mary es fuerte y puede aguantarlo todo.
Entre lo que le dice su padre y lo que le dice Matthew, Mary termina decidiendo dejar a Carslile, que no se tomará demasiado bien la noticia y volverá a amenazar con hundirla. Al oir los gritos, Matthew entra en la sala y después de que Carslile le dijera que Lavinia siempre supo que no la quería, terminan liándose a puñetazos hasta que Robert entra en la sala y más o menos invita a Richard a irse al día siguiente.
Finalmente, y después de mucha indecisión, Matthew llegará a la conclusión de que Lavinia no habría querido verle infeliz y termina proponiéndole matrimonio a Mary (en una escena muy cuqui) después del baile que los Crawley organizan todos los años para los sirvientes. Y sólo les ha costado ocho años llegar a este punto, angelitos..
En otro orden de cosas, dentro de las tramas relacionadas con la primera guerra mundial, también veremos como una de las doncellas de Downton, Ethel, empieza una relación con uno de los oficiales que están ingresados en la casa. Esta relación será descubierta por la señora Hughes y despedirá a Ethel a causa de ello.
Eso si, meses más tarde, Ethel volverá a Downton para hablar con la señora Hughes, ya que el oficial la dejó embarazada y a pesar de que le ha escrito numerosas cartas para que se haga cargo de su hijo, él no quiere saber nada de él. Ethel quiere que la señora Hughes la ayude, hablando con Cora para que ella a su vez hable con el oficial para que reconozca a su hijo.
Sin embargo, el oficial ha muerto en la guerra y lo máximo que puede hacer Cora es invitar a sus padres a Downton para hablar con ellos y mencionarles la existencia de Ethel y su hijo.
El día que los padres del oficial llegan a Downton, la señora Hughes le pide a Ethel que vaya con su hijo a la casa pero deberá esperar a las cocinas y sólo se mostrará ante los padres del oficial si ella va a buscarla.
Pero Ethel no le hace caso a la señora Hughes y se presenta de sopetón ante el matrimonio, que se enfadará mucho al verla (bueno, en realidad se enfadará el hombre porque la mujer es evidente que si está receptiva al caso de Ethel) y se irán de Downton muy ofendidos.
Más adelante, la mujer consigue convencer a su marido para ir a hablar con Ethel y el hombre le ofrece un trato. Su hijo, Charlie, se criará con ellos y será educado como un miembro de la alta sociedad, como su heredero. Pero Ethel no podrá tener contacto con él. Para el niño, tanto su madre como su padre habrán muerto.
Aunque el trato parece bueno para el niño, Ethel después de pensárselo un tiempo, rechaza la oferta del matrimonio aduciendo que su hijo con quien mejor estará es con su madre.
En cuanto a la trama de Bates y Anna, esta temporada han pasado muchas, muchas cosas y tristemente la mayoría malas. Qué pena me dan estos dos, con lo buena gente que son y la mala suerte que tienen.
Primero Bates se tiene que ir de Downton cuando su mujer Vera aparece por allí (cortesía de la petarda de la señorita O'Brian que la escribió para informarle de que Bates estaba en Downton porque claro lo de dejar de intentar fastidiar a Bates no entra dentro de su código ético. Vamos, que hasta Thomas la dijo que dejara el tema y ella erre que erre) y le chantajea para que se vaya con ella (y el dinero de la madre de Bates con ellos) a cambio de no revelar el secreto de Mary y el señor Pamuk (desde luego esta escena es una mina generando tramas en esta serie) del que se ha enterado mientras trabajaba como doncella en una casa de Londres.
Más tarde Bates se enterará de que Vera le ha sido infiel lo que le da la posibilidad de poder divorciarse por lo que se volverá a separar de Vera e irá a trabajar a un pub cerca de Downton para poder estar cerca de Anna, ante la que no quiere presentarse hasta que no haya obtenido el divorcio.
Pero Bates cometerá un error de cálculo cuando Anna le ve en el pueblo uno de los días que baja a hacer recados (días que Bates conocía perfectamente y que aprovechaba para intentar verla a lo lejos) y no para hasta averiguar donde está Bates.
Unas cosa llevan a otras y todo el mundo se termina enterando de que Bates está trabajando en el pub, llegando incluso a oídos de Robert que va personalmente a convencerle para que vuelva a la casa a trabajar para él (Robert se sentía muy avergonzado de cómo había dejado que Bates se fuera).
Bates volverá a la casa y cuando, una vez más, las cosas parece que les van a salir bien (el divorcio es casi un hecho y Anna y Bates ya están pensando en su boda), Vera se enterará de que Bates está nuevamente en Downton y como venganza va a hablar con el juez para informarle de que Bates le dio dinero para que se divorciaran, lo que provocará un parón en el proceso de divorcio.
Esto enfada mucho a Bates que va a Londres a hablar con Vera y tiene el poco juicio de emitir palabras amenazantes sobre ella ante algunos de los otros criados antes de marcharse. Además, cuando vuelve, tiene la cara marcada como si se hubiera estado peleando con alguien.
Al día siguiente de su vuelta, Bates recibe un telegrama informándole de que Vera ha muerto. Aparentemente se ha suicidado. Pero evidentemente, teniendo en cuenta la mala relación entre Vera y Bates, tanto Anna como él piensan que sólo es cosa de tiempo antes de que la policía se presente allí para hacerle unas preguntas o incluso acusarle de asesinato.
Es por esto que deciden casarse para que Anna tenga todos los privilegios de una esposa en caso de que pase lo peor, que como estamos hablando de Anna y Bates evidentemente se da y Bates termina acusado de asesinato y encarcelado.
Durante el juicio, la acusación llama a declarar a la señora Hughes y a la señorita O'Brian mientras que por la defensa presta declaración Robert (al que han acompañado al juicio Mary, Matthew e Isobel para apoyar moralmente a Anna y a Bates). Pero ninguno de los tres ayuda demasiado Bates que termina siendo declarado culpable, aunque finalmente conmutarán la pena de muerte por cadena perpetua.
Por otro lado, vemos a Sybil convertirse en enfermera (entre otras cosas gracias al apoyo de Isobel y sorprendentemente de la condesa viuda) y trabajar en el hospital del pueblo durante la guerra, acostumbrándose a una vida que no es capaz de dejar después de terminada la guerra.
Además, en paralelo, Sybil se ve correspondiendo los sentimientos de Tom y planeando una fuga que se verá abortada por la intervención de sus hermanas, que la hacen volver a casa aduciendo que es mejor que lo hable con sus padres, aunque lo acepten mal, antes de que fugarse a traición por la noche.
Lógicamente la conversación no irá muy allá pero al menos Sybil le expone su caso a su padre, que aunque no es que esté entusiasmado ante la idea de ver casarse a su hija con un antiguo chofer (ahora metido a periodista) y que se vaya a vivir a Dublín, terminará asimilando la noticia, haciendo que la marcha de la pareja sea menos traumática de lo que en un principio podría parecer. Eso si, mucha culpa de esto la tiene la condesa viuda, que convence a su hijo para que al menos los escuche si no quiere perder a su hija.
Por otro lado, Edith por fin encontrará una ocupación que la hace sentirse realizada: ayudar a los oficiales acogidos en Downton durante la guerra, escribiéndoles cartas y proporcionándoles libros y otras cosas que necesiten para sentirse menos desgraciados.
Aunque Edith, para no perder la costumbre, también sufrirá un desengaño, cuando un oficial totalmente desfigurado se presente en la casa como Patrick, el heredero de Robert que supuestamente se ahogó en el Titanic y del que Edith estaba completamente enamorada.
Edith será la única que crea la historia del supuesto Patrick (con Mary totalmente en su contra ya que amenazaba los derechos a heredar de Matthew) y aunque Robert (que ni se lo cree ni tiene intención de creérselo porque a estas alturas quiere a Matthew como si fuera su hijo) envía el caso a su abogado de Londres para que verifique la historia de Patrick, éste se terminará yendo dejando la duda de si de verdad se trataba de Patrick Crawley o si en realidad era un amigo suyo canadiense que podría perfectamente estar haciéndose pasar pór él para timar a la familia.
La temporada me ha gustado mucho, mucho (teniendo en cuenta que soy una romántica empedernida eso era fácil). Eso si, con mucho sufrimiento en todos los frentes.
Por un lado, me ha encantado todas las tramas relativas a la Primera Guerra mundial. Me ha parecido que han reflejado hechos muy interesantes: la vida de los soldados en las trincheras y el miedo que en ellas padecían, la vuelta a casa de los soldados, heridos o no, con todos los traumas que acarreaban, la muerte de seres queridos, la situación de las mujeres que quedaban en casa esperando la vuelta de sus novios/maridos...
En este sentido la trama de William/Daisy creo que ha sido la que más me ha gustado, aunque hubiera veces que Daisy me desesperara porque no entendía lo que la señora Patmore o la señora Hughes le intentaban decir cuando le pedían que fingiera quererle para que William fuera feliz.
La muerte de William ha sido posiblemente uno de los acontecimientos más tristes de toda la temporada sino el que más. Era un amor de chico y además hijo único (su pobre padre me ha dado mucha, mucha pena), lo que acentuaba más el drama pero era evidente que alguno de los personajes de la serie tenía que morir para darle más sensación de realidad a las tramas de la guerra.
Muy bonito ha sido que Daisy aceptara "ocupar" el puesto de William y que el padre de éste (que era igual de amor que su hijo) no se quedara tan solo.
Además, esta trama también ha servido para que me guste aún más la condesa viuda que no sólo intentó interceder para que no se llevaran a William por ser hijo único sino que cuando le hieren, ella y Edith mueven cielo y tierra para conseguir llevarle a Downton a pesar de no ser oficial para que pueda morir allí rodeado de los suyos.
Otro aspecto interesante de la guerra que nos han mostrado ha sido la situación de los heridos (y sus familias) al volver a casa con Matthew quedando paralítico. Vale que la resolución de esta trama ha sido uno de los suspensions of desbelief más grandes que yo he visto en una serie (eso de pasar de no puedo andar, a siento un cosquilleo a levantarme ha quedado muyyyyyyyy forzado. Al menos luego lo han intentado mitigar haciendo que Matthew llevara un bastón) pero toda la parte previa de la depresión de Matthew y su cambio de carácter me ha gustado mucho.
En este sentido también me ha gustado cómo han tratado la parte de las heridas no físicas sino mentales con Lang y el estrés post-traumático, trama que además ha servido para humanizar un poco a la señorita O'Brian (que ha mejorado esta temporada porque al menos ha empezado a arrepentirse de las cosas chungas que ha hecho pero a la que sigo sin perdonar lo de la pastilla de jabón).
También interesante me ha parecido el papel de Thomas en estas tramas (un Thomas que sin ser bueno, buenísimo creo que ha dejado de ser el malvado oficial de la serie). Encontrarse en el frente de sopetón cuando pensaba que en el cuerpo médico estaba a salvo para terminar forzando una herida que le deja desfigurada la mano para salir de allí porque ya no podía más. Me gustó su pequeña escena con Matthew (dos personajes que no interacionarían normalmente) y que más adelante los guionistas mostraran continuidad y le viéramos diciendo que Matthew era un buen hombre al recordar ese encuentro.
Siguiendo con Thomas, no es que le hayan redimido pero al menos esta temporada ha dejado de meterse en los asuntos de los demás para ocuparse de los suyos propios, aunque eso si, sin perder su mala baba habitual (el comentario a William sobre su madre fallecida demostró muy mal gusto).
Desde luego, Thomas es un trepa que se busca muy bien la vida. Sólo hay que ver cómo se las apaña para que le dejen a cargo de la intendencia de Downton cuando la casa se convierte en una casa de convalecencia, aunque fuera con ayuda de O'Brian o cómo consigue que le vuelvan a readmitir en la casa a pesar de que prácticamente nadie (sir Robert, Carson, Bates, la señora Hughes y hasta Mary) se fía de él.
Además, a Thomas los guionistas también le han utilizado para tratar el asunto del racionamiento y el mercado negro lo que me ha parecido muy inteligente por su parte porque Thomas es un personaje al que le va meterse en esas historias y pega mucho con el periodo histórico que traten el tema.
En otro orden de cosas, los guionistas parecen disfrutar haciendo que Bates y Anna lo pasen mal, con lo majísimos que son los dos. Desde luego en esta temporada se han enseñado pero bien. Primero les hacen separarse con Bates yéndose de Downton (haciendo que le viéramos poquísimo en los primeros episodios de la temporada) y Anna pasándolo fatal. Y luego, cuando esto se soluciona y parece que las cosas ya les van a salir bien, Vera muere, detienen a Bates por su muerte y le condenan a cadena perpetua. Vale que también nos han dado una boda muy bonita y una noche de bodas muy romántica gracias al regalo de lady Mary a Anna (de vez en cuando Mary nos sorprende con detalles de estos que no le pegan nada), pero casi que no compensa. Quiero que les dejen ser felices que los pobres se lo merecen, que son demasiado buena gente los dos para que les pasen tantas desgracias.
Por otro lado en esta temporada por fin han desarrollado la trama de Tom y Sybill, que ha terminado quedándoles muy bien (Tom y Sybill molan mucho y eso ayuda). Vale que al principio veía el acoso y derribo de Tom un poco forzado y me daba la sensación de que Sybill quería más la libertad de poder trabajar y vivir su vida sin interferencias que a Tom, pero al final me han terminado convenciendo.
Me han resultado ambos muy maduros y con las ideas muy claras de cómo querían vivir su vida (lo que comparado con el melodrama de indecisión de Mary y Matthew resultaba refrescante). Al principio no me entusiasmó que Mary y Edith interrumpieran su fuga, aunque me encantó que Edith cogiera el coche para poder alcanzarles, pero al final se ha demostrado que tenían razón ya que Sybill ha podido hacer las cosas en condiciones, quedando bien con su familia sin renunciar a casarse con Tom.
Por cierto, que mucha culpa de que las cosas se arreglaran la ha tenido la condesa viuda, siendo capaz de escuchar y de que su hijo escuchara las razones de Sybill aunque no la entusiasmaran. Ese momento en el que le cuenta a su hijo las relaciones de Tom que se va a inventar para darle más fuste a la boda, ha sido muy grande.
En esta trama el que peor ha quedado ha sido Robert, aunque su papel fuera comprensible. Lo de ofrecer dinero a Tom para que se fuera con Sybill ha sido lógico y bajuno a partes iguales. También un poco tonto, las cosas como son, teniendo en cuenta que Robert conoce las ideas de Tom y que eso debería haberle dado una pista sobre que no solo no cogería el dinero sino que se vería insultado por esa acción.
Siguiendo con Robert, hay que reconocer que en esta temporada no ha estado especialmente fino, sobre todo en lo relativo a Jane (besarse con ella mientras Cora estaba muy grave ha sido muy, muy feo), aunque se haya redimido en parte por su apoyo incondicional a Matthew, incluso cuando éste estaba paralítico y se creía que no podría tener hijos (algo que por ejemplo Cora no ha hecho) y su reacción a la historia de Mary y Pamuk.
Por cierto, que una de las cosas que menos me han gustado de esta temporada es que se "comieran" escenas que podrían haber sido interesantes como la conversación entre Robert y Cora sobre Pamuk o la de Matthew y Mary sobre el mismo tema. Vale que la serie es muy, muy rápida y cuentan muchas cosas por episodio y hay que dar por entendidas determinadas escenas para que esto suceda, pero hay veces que echo en falta más detalles. Lo de la historia de Pamuk me ha llamado especialmente la atención porque le han dado tanta importancia durante las dos primeras temporadas que tenía muchas ganas de ver enteras esas conversaciones y me han dejado un poco chafada.
En otro orden de cosas, la trama de Isobel y Cora (con Violet de fondo) luchando por el control de Downton cuando la casa estaba convertida en un hospital me ha gustado (me ha parecido que ha habido unas cuantas escenas muy, muy inteligentes como por ejemplo cuando la condesa viuda se las apaña para sutilmente cambiar los intereses de Isobel hacia otra causa pero claro es que la condesa viuda es lo más) pero me ha terminado cansando un poco porque han alargado la misma historia durante demasiados capítulos (cosa rara en esta serie).
Isobel me cae bien y es muy buena mujer pero hay veces que es demasiado intensa y metementodo. Cora es la señora de Downton y me ha parecido un tanto fuera de lugar que Isobel quisiera mandar tanto (si hasta Matthew le ha hecho algún comentario al respecto).
Otra trama que me ha gustado mucho ha sido la de la señora Hughes y Ethel, que me ha dado mucha, mucha penita, aunque en cierto modo Ethel se buscara lo que le estaba pasando.
También me ha resultado muy tierno Carson en su amor incondicional por Mary, aunque resulte poco entendible teniendo en cuenta cómo es Mary, tal y como le dice la señora Hughes. Eso si, la escena en la que Carson le cuenta a la señora Hughes la anécdota de cuando Mary era pequeña me ha parecido preciosa. Esta temporada ha habido veces que me han dado ganas de darle un abrazo al pobre Carson, tan sobrepasado por los acontecimientos debido a la falta de personal por culpa de la guerra.
En cuanto al triángulo, cuadrángulo, melodrama de Mary y Matthew, pues a ver, parto de la base de que Matthew es, junto con la condesa viuda, mi personaje favorito (aunque Tom ha ganado muchos puntos conmigo esta temporada) y que la historia de Mary y Matthew me encanta (creo que Mary es infinitamente más soportable cuando está Matthew presente), pero esta temporada les hubiera dado de collejas a los dos, sobre todo a él (Matthew es adorable, honesto y encantador pero es MUY melodramático) porque de verdad qué manera de sufrir de forma tan tonta han tenido y sobre todo durante cuánto tiempo (¡¡se supone que en tiempo de la serie han sido 8 años!!).
Para empezar Matthew la fastidió cuando permitió que su orgullo se interpusiera y retirara su oferta de matrimonio a Mary cuando era evidente que los dos se querían y luego la fastidió más buscándose una novia sosísima y con la que no tenía química (Lavinia me parecía un encanto pero Matthew no se acercaba a ella ni por casualidad. Vamos, que los guionistas se han esforzado en crear el personaje más insulso ever para que no nos encariñáramos con ella).
A todas estas tenemos a Mary intentando hacer lo correcto (cosa rara en ella, más le hubiera valido que hubiera sacado la mala baba que destila en sus interacciones con Edith) intentando no interponerse entre Matthew y Lavinia, incluso intentando hacerse amiga de ella, sufriendo en silencio y buscándose un prometido completamente insoportable y aborrecible (me costó reconocer al Jorah Mormon de "Juego de Tronos", Iain Glenn no parecía el mismo), al que la audiencia iba a odiar si o si.
Sin embargo, a partir de que a Matthew le hieren, Mary se vuelve muy, muy obvia (la escena de la discusión sobre la aparición del falso Patrick y la defensa encendida de los derechos de Matthew por parte de Mary es un absoluto canteo) y todo el mundo se da cuenta (si no lo sabía ya) de que sigue enamorada de Matthew, empezando por su propio prometido (tampoco ayuda que cada vez que aparezca Matthew, Mary deje a quien sea con la palabra en la boca para irse a hablar con él). Bueno, todo el mundo no, porque Matthew vive en la inopia y es el único que no se da cuenta hasta que la condesa viuda (que está metida en todos los fregados) se lo hace saber.
Pero no hace nada hasta que a dos días de la boda y cuando media casa está enferma de gripe española (si, un momento estupendo.. *modo irónico off) decide besar a Mary y contarle lo que su abuela le había dicho y que querría hacerlo pero que le debe a Lavinia casarse con ella después de que ella estuviera dispuesta a renunciar a todo por él después de que él la echara de su lado aduciendo que no quería hacerla infeliz (bonito detalle en consonancia con el espíritu de mártir y de autoflagelación propio de Matthew).
La muerte repentina de Lavinia, después de haberles visto y oído, y el sentimiento de culpa de Matthew harán que decida que él y Mary tienen que ser infelices por temas de justicia kármica y se autoprohiba estar con ella (Matthew Crawley, rey del drama, si hasta su madre piensa que eso son chorradas).. hasta que de repente decide que ya ha pasado el periodo de pasar de Mary y empieza a interponerse entre ella y Richard porque éste no le gusta un pelo. Vamos, ni come ni deja comer.
Menos mal que en la escena de la proposición de matrimonio y cuando Mary por fin le cuenta la historia del turco, Matthew vuelve a su ser adorable y encantador porque de verdad soy yo Mary y le pego dos collejas (y repito que Mary no es santo de mi devoción) porque qué manera de marear a la pobre chica.
Matthew mola y es amor, pero esta temporada ha estado poco fino, las cosas como son. Tampoco le han ayudado los guionistas que le han dado unos diálogos y unas escenas un poco vergüenzajenantes. Muy fan de Dan Stevens vendiendo el personaje porque ese dramón había que venderlo.
Eso si, desde el punto de vista emocional y por poco creibles que resulten algunas cosas, shippeo a muerte a Matthew y Mary y durante todo el episodio de la temporada y sobre todo con la escena final, se me ha quedado una sonrisa de tonta impresionante.
En fin, veremos qué nos depara la próxima temporada, si el pobre Bates consigue demostrar su inocencia, si Mary y Matthew por fin se casan y cómo les va a Tom y Sybil en su nueva vida de casados.
LO MEJOR: Maggie Smith y su condesa viuda son lo más grande de la serie, los actores, lo cuidado que está todo
LO PEOR: Que los guionistas hicieran tan sosa a Lavinia y tan chungo a Richard para que resultara aún más evidente que Mary y Matthew son almas gemelas
PUNTUACIÓN: 9.5/10
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