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domingo, 24 de septiembre de 2017
ESTOY VIVO 1X02 NO ES HUMANO
(contiene spoilers)
Buen episodio de "Estoy vivo" en el que vemos como Vargas/Márquez se reencuentra con el resto de su familia y el enlace y él luchan contra entes de otros planos astrales (aka demonios), que pueden trepar por las paredes mejor que las salamanquesas.
Por cierto que el enlace/Alejo sigue siendo amor del bueno.
En este episodio vemos cómo el supuesto atracador de poca monta llamado Marvin Carranza que disparó a Márquez en el episodio anterior, se escapa de la comisaría después de un interrogatorio en el que exige que sea el policía al que disparó el que le interrogue.
Márquez le perseguirá viendo como trepa por la fachada de un edificio como quien va a comprar el pan y se enzarzará en una pelea con él en la azotea del edificio que terminará con el pobre Márquez cayendo desde la azotea en el forcejeo y espachurrándose contra el suelo, en una caída que hubiera matado a cualquiera que no tuviera los poderes de regeneración de Lobezno.
Después del tortazo, Márquez se irá a su casa a cambiarse donde se encuentra con el enlace (que todavía no se ha marchado como le había sugerido "amablemente" Márquez. Y quien dice "sugerido", dice ordenado). Pero no está solo sino que ha atrapado a Marvin Carranza por su cuenta y ha robado un descapotable para transportarlo hasta el apartamento de Márquez (todo muy, muy discreto).
El enlace le cuenta a Márquez que Marvin Carranza no es Marvin Carranza sino un ente de otro plano astral. Un demonio con muy malas intenciones al que solo puede enviar de vuelta a su plano Márquez disparándole con una pistola que parece sacada de Star Trek.
Lógicamente Márquez flipará y se negará a disparar al falso Marvin, siendo el enlace el que le dispare, aunque esto es una solución temporal porque el disparo del enlace no le hace nada al demonio que terminará volviéndose a escapar.
Mientras tanto en la comisaría investigan la fuga del falso Marvin y Susana conocerá por fin al enlace cuando éste está hablando con Márquez. Nuestro querido enlace se presenta como Joaquín Sabina (al leerlo de un cartel que anunciaba un concierto) para horror de Márquez. No obstante, Susana se lo tomará muy bien y a su vez le dirá que ella se llama Susana pero le puede llamar Shakira.
Por cierto, que Laura se ha enterado de que Márquez encubrió la metedura de pata de Susana y ha decidido invitarle a cenar, ya que era algo que siempre hacía con los compañeros de su marido.
A Susana esto le parecerá una malísima idea pero por supuesto Márquez aceptará encantado (para él compartir una cena con su familia perdida es lo mejor que puede pasarle).
Durante la cena, Márquez parece hacer buenas migas con todo el mundo hasta que la conversación termina derivando hacia la familia y Márquez les cuenta que ha perdido a su mujer y a sus dos hijas (sin que ellas por supuesto sepan que se está refiriendo a ellas).
Márquez se excusará un momento para ir al baño y mientras está allí sufrirá un nuevo ataque por parte del falso Marvin, que ha comprado una ballesta específicamente para acabar con él y que le ha disparado desde la calle. Vamos, que el falso Marvin trata de matarle a cualquier precio.
Márquez se excusará de la cena y se encontrará con el enlace que, efectivamente le confirma, que las entidades hostiles intentan matarle.
Finalmente, Márquez terminará disparando al falso Marvin, mándandole de una vez por todas a su verdadera dimensión y se le aparecerá Julia Gutierrez Caba para informarle de que su misión principal en la tierra es detener al carnicero.
En otro orden de cosas, nos enteramos de que Bea, la hija pequeña de Vargas, está convencida de que es posible hablar con los muertos o más bien, con las personas que han pasado a otra dimensión y está intentando hacerlo. Y de hecho, vemos que lo consigue cuando consigue contactar con la última víctima del carnicero.
Este episodio ha mantenido el buen nivel del primer episodio afianzan las fortalezas de la serie: los actores y las relaciones entre los personajes.
La pareja cómica Javier Gutiérrez y Alejo Sauras cada vez funciona mejor y se ha convertido en lo mejor de la serie, aunque el duo Javier Gutierrez/Anna Castillo le pisa los talones.
Por otro lado, la trama sobrenatural gana peso con eso de los demonios que quieren matar a Márquez y que él es el único que puede mandar a su dimensión y con Bea siendo capaz de contactar con la última víctima del carnicero.Eso si, la subtrama de las chicas malas del instituto acosando a Bea me sobra un poquito.
En otro orden, muy emotiva la escena de la cena con un trabajo excelente de Javier Gutierrez y Cristina Plazas, demostrando lo estupendos actores que son.
A los que no termino de coger el punto es a Fele Martínez y Alfonso Bassave, con cuyos personajes no termino de conectar. Me parecen un tanto estereotipados (sobre todo el de Bassave) y no parecen cuadrar con el resto de personajes tan bien.
En fin, veremos como se van desarrollando las tramas.
LO MEJOR: la escena de la cena, el duo cómico Javier Gutierrez/Alejo Sauras
LO PEOR: la subtrama de Bea y las chicas malas
PUNTUACIÓN: 9/10
ESTOY VIVO 1X01 LA OPORTUNIDAD
(contiene spoilers)
Existe una leyenda urbana que dice que los actores españoles no son buenos y que no le llegan ni a la punta del zapato a los americanos. Pero es eso, una leyenda urbana o algo que dice gente que no se molesta en ver series españolas y/o cine español, porque aunque es cierto que hay actores malos (como en Estados Unidos, no nos engañemos), ahora mismo podemos presumir de tener unos actores tanto de cine como de televisión (y la mayoría de las veces las dos cosas) estupendos.
Y os preguntareis por qué empiezo la crónica de esta serie con este comentario (algo totalmente razonable, por otra parte). Pues bien, lo hago porque en el primer episodio de esta serie podemos ver cómo dos actores mayúsculos y un reparto solidísimo elevan una serie que, partiendo de una premisa interesante, podría no haber funcionado tan bien de no haber sido por sus actores.
Javier Gutierrez y Roberto Álamo son dos de los mejores actores de este país y verles en esta serie es una delicia. De hecho, uno lamenta profundamente que interpreten el mismo personaje y que no sólo no coincidan en pantalla sino que perdamos a Roberto Álamo a la media hora de episodio.
Ellos, junto a Anna Castillo, Alejo Sauras, Cristina Plaza y Jesús Castejón convierten esta serie en una de las grandes promesas de la temporada televisiva española. Eso si, a falta de ver los siguientes episodios.
En este primer episodio conocemos a Andrés Vargas (Roberto Alamo), un policía de la brigada de homicidios que está obsesionado con resolver el caso de un asesino en serie, que se dedica a matar a chicas jóvenes en sus casas y al que apodan "El carnicero".
Andrés está casado con Laura (Cristina Plazas) y tiene dos hijas, Susana, de 19 años (Anna Castillo), con la que tiene una relación difícil por las normas que Andrés quiere seguir imponiéndole, a pesar de ser ya mayor de edad y Bea, una niña de unos diez años super curiosa e interesada en sus estudios.
Después de una discusión durante la cena en la que Susana le dice a su padre que no querría ser su hija, Vargas recibe una llamada avisándole de que tienen una pista sobre el carnicero.
Vargas abandonará la cena y llamará a su compañero Santos (Fele Martínez) que en ese momento se encontraba en una partida de cartas, que le espera lo antes posible para que se reuna con él.
Sin embargo, Santos no aparecerá y Vargas, no queriendo perder la oportunidad de apresar al carnicero, irá solo en su búsqueda, con el apoyo aéreo desde un helicóptero de su amigo Sebas (Jesús Castejón).
Finalmente, Vargas dará con el carnicero y en la persecución el coche de Vargas terminará cayendo a un estanque, donde se ahogará debido a que el carnicero le arrastra con él hasta el fondo.
La siguiente vez que vemos a Vargas es un sitio muy raro donde circula bastante gente. Allí se encuentra con el que se presenta como su enlace (Alejo Sauras) que le informa de que está muerto y que él es el encargado de ayudarle en la transición entre mundos.
Pero cuando Vargas está apunto de pasar lo que se parece mucho a un control de embarque, algo raro pasa y Vargas no puede continuar.
Esto hará que su enlace le informe de que algo ha pasado y de que le tiene que llevar a ver a su superior, que es Julia Gutierrez Caba, que le informa de que se ha producido un error con él ya que no debería estar muerto.
Vargas, como es lógico, se enfada mucho y exige volver ya mismo a la tierra. Pero Julia Gutierrez Caba le informa de que el tiempo en ese lugar raro donde están pasa de forma diferente a la tierra y que allí ya han pasado cinco años desde su muerte.
Sin embargo, para que pueda "recuperar" su vida de alguna forma, le ofrecen volver a la tierra y que su alma entre el cuerpo de Manuel Márquez (Javier Gutierrez), un policía sin amigos y familia, que acudía por primera vez a su nuevo puesto de trabajo en la comisaría después de pasar diez años infiltrado.
Para que Vargas asuma la identidad de Márquez, éste será atropellado, muriendo en el acto y Vargas, siguiendo las indicaciones de su enlace, se introducirá dentro de su cuerpo.
Eso si, su enlace (que por mucho que diga que es uno de los mejores de su especie, viéndole actuar uno no termina creyéndoselo del todo) no le avisa de que su hija Susana se ha hecho policía y va a ser su nueva compañera de trabajo ni que su antiguo compañero Santos (el mismo que le dejó tirado la noche en la que murió por jugar a las cartas), es su nuevo comisario.
Desde el principio Márquez empezará con mal pie en la comisaría y establecerá una relación claramente antagónica con David (Alfonso Bassave), investigador jefe y amigo con derecho a roce de su hija Susana, sobre todo desde que Márquez se autoinculpe de un error de Susana durante una operación (él insistió en pedir refuerzas y ella decidió no hacerle caso, provocando que el sospechoso les disparara a los dos) y David y él se lien a tortas en plena comisaria.
Además, tampoco es que su relación con Santos empiece bien, ya que cuando les separan y Santos les reprende de todos, Vargas/Márquez se encarará con él haciendo una referencia velada a lo que pasó con ellos (y que por supuesto Santos no entenderá).
Por otro lado, Vargas se enterará de que Sebas, después de su muerte (y de comunicar a Laura y a las niñas que había fallecido) dejó la policía y abrió un bar a donde acuden policías a desayunar, comer y/o cenar.
Además, también descubrirá que Laura ha vendido su casa y se ha trasladado a un apartamento donde vive con sus dos hijas y con el padre de Vargas.
Bueno y que tiene un nuevo compañero de piso ya que su enlace se ha trasladado a vivir con él ya que según le informa, tiene una misión que cumplir y que es ni más ni menos que atrapar al carnicero, que al igual que Vargas no debería haber muerto y ha regresado de la misma forma que él y también con la misma peculiaridad que él, que no es otra que una regeneración estilo Lobezno que ya quisieran muchos superhéroes (aunque a Vargas no es que le emocione especialmente, las cosas como son, porque, al igual que Lobezno, el dolor lo experimenta igual, aunque luego se cure).
A medida que su enlace le cuenta cosas, Vargas se va enfadando más y más y termina mandándole al carajo y de paso diciéndole que a la mañana siguiente le quiere fuera de su piso. Pobre Alejo, con lo adorable que es y Vargas no le quiere, snif, snif.
La serie me ha resultado una agradable sorpresa. Empecé a verla, obviamente, por sus actores (que son estupendos), pero la premisa de la que parte y la mezcla de géneros me han encantado y ha funcionado sorprendentemente bien.
Eso si, espero que no vuelvan mucho al mundo paralelo donde reina Julia Gutiérrez Caba, que por mucho que ella mole, les ha quedado un tanto cutre y rompe un poco bastante la atmósfera de la serie.
Por otro lado, la trama principal de la serie, relacionada con el asesino en serie tiene pinta de que va a resultar interesante. Espero que consigan mantener la tensión y que el villano de la serie termine estando a la altura, que muchas series crean mucho hype con los villanos y los terminan despachando de mala manera.
Eso si, aunque la idea y las tramas policiacas no tengan mala pinta, la fuerza de esta serie reside en sus actores y en las relaciones de los personajes entre sí.
Tanto Roberto Alamo (en su pequeña participación) como Javier Guitérrez están estupendos (no podía ser de otra manera) y la química cómica entre Gutierrez y Alejo Sauras (que también lo borda dando vida al enlace super empanado de Vargas) y paternofilial/de compañeros de Gutierrez y Anna Castillo, son las grandes bazas de la serie.
También me han gustado mucho Jesús Castejón y Cristina Plazas (ella se lleva el premio a la mejor escena del primer episodio con ese momento desgarrador en el que Sebas le informa de que su marido ha muerto). Eso si, no termino de ver a Alfonso Bassave, no por él, sino por el papel que le han dado, que tiene pinta que vamos a estar hasta el gorro de él en tres episodios.
En resumen, prometedor inicio y esperemos que lo mantengan.
LO MEJOR: Sus actores, la química entre los personajes
LO PEOR: El mundo de Julia Gutierrez Caba
PUNTUACIÓN: 9/10
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