viernes, 2 de mayo de 2014

NEW GIRL 3X22 DANCE


(contiene spoilers)

Muy buen episodio de New Girl esta semana, de hecho creo que ha sido posiblemente mi episodio favorito de la temporada.

Episodio divertido, emotivo y en el que todos los personajes han tenido su parte de protagonismo.

Schmidt y Winston han estado muy divertidos y se ha vuelto a demostrar que si los guionistas le dan algo con lo que trabajar a Hannah Simone, ésta lo hace extraordinariamente bien.

El episodio se centra en la decisión de Jess de organizar un baile en el colegio en el que trabaja como subdirectora  para lo cual le pide ayuda a Cece.

Ni los alumnos, ni el resto de profesores están muy entusiasmados con la idea de Jess pero no les queda más remedio que seguirle la corriente.

Sin embargo, cuando llega el día del baile, alguien ha puesto unas cadenas en las puertas del gimnasio por lo que nadie puede pasar y el baile no puede empezar.

Jess llama a Cece para que la ayude y ella y los chicos, que estaban en el bar como siempre, se presentan en el colegio para echar una mano.

Cece quita las cadenas con unas tenazas enormes (algo que impresiona bastante a los chicos) y el baile puede empezar por fin.

Como el resto de profesores se han ido, Coach recluta a los chicos (bueno más bien a Schmidt y a Winston porque Nick es tan desastre que no se fia de él) para que sean carabinas en el baile.

Schmidt es el encargado de evitar que nadie le eche alcohol al ponche y Winston debe vigilar a las parejas para que no se acerquen demasiado en la pista de baile.

Nick entonces le pregunta a Coach cuál es su papel y se lleva una decepción cuando Coach le dice que él no sirve para cabina (seamos claros, Coach tiene razón, Nick es un absoluto desastre). Sin embargo, le propone que vaya al parking a vigilar que los gamberros (algo de lo que Nick sabe bastante porque era uno en el instituto) hagan de las suyas.

Evidentemente todo empieza bien, pero enseguida se tuerce.

Schmidt se pela con un niño al que sirve ponche porque el chaval ha sido desagradable con un compañero, algo que Schmidt le recrimina. Sin embargo, el niño es un tanto borde y terminan enzarzándose en una batalla dialéctica que termina con un clásico, a la salida te espero o más concretamente, vamos al parking a echar una carrera a ver quien de los dos gana (si, nada sorprendente teniendo en cuenta que el nivel de madurez de Schmidt a estas alturas de la serie todavía anda por los doce años). Max Greenfield está muy gracioso durante toda esta parte y consigue que Schmidt no parezca demasiado ridículo retanto a un niño, lo cual ya en si es un logro.

Winston por su parte tiene un momento Kevin Kline en  "In & Out", ya que no puede evitar ponerse a bailar a pesar de repetirse a si mismo que no puede hacerlo y a pesar también de las miradas asesinas que le lanza Coach (que se sigue confirmando como el más maduro de todo el grupo de chicos). Su pequeño baile hace que un montón de niñas se queden prendadas de él y le sigan a todas partes durante el baile sin que él pueda evitarlo.

Por su parte Nick, se hace amigo de los gamberros del instituto con los que termina lanzando unos cohetes en el parking, pasándoselo genial en el proceso (Nick es otro personaje que sigue teniendo una edad mental de doce años, las cosas como son).

Mientras los chicos hacen de las suyas, Jess sigue teniendo problemas multitud de problemas de organización en el baile, ya que alguien sigue empeñado en estropearlo todo.

Alguien ha echado pegamento en el cuadro de luces del instituto y se han quedado sin luz y sin música. Es entonces cuando Jess recluta a Cece para descubrir al culpable de una vez por todas.

Tras acosar al profesor raro (un claro sospechoso aunque al final resulte inocente), Jess se da cuenta de que la responsable de todos los sabotages es una niña que no quería ir al baile porque tenía miedo de que nadie quisiera bailar con ella.

Jess se siente un tanto identificada con la niña (porque a ella le pasaba lo mismo en el colegio y el instituto) y entre ella y Cece le dan un discurso motivador que al mismo tiempo sirve para que Jess vuelva a motivarse y decida más que nunca que ese baile tiene que ser un éxito.

Por su parte Coach sale al patio y, ve que todo es un caos. Schmidth está echándole carreras a unos niños, a Winston le persiguen un montón de adolescentes enamoradas y Nick está montado en un carrito de la compra empujado por sus nuevos colegas gamberros mientras lanzan cohetes.

Coach saca su vena más dura y consigue parar todo el alboroto y justo cuando está echándole la bronca a los chicos, aparecen Jess y Cece diciendo que les necesitan.

Como sigue sin haber música, Schmidt, Winston y Nick van a simular ser un grupo de música adolescente, ante el horror de Coach, que como todos los espectadores, piensa que es una idea horrorosa.

Después de, francamente hacer el ridículo, uno de los niños se las apaña para encontrar un casette y poner música, pudiendo por fin tener un baile más o menos normal.

El episodio termina con todo el grupo bailando y pasándoselo en grande.

Me ha gustado muchísimo el episodio. De hecho hacía tiempo que un episodio de New Girl no me gustaba tanto.

Después de lo estupenda que fue la segunda temporada, esta tercera temporada me ha decepcionado bastante. Extremadamente irregular, combinando buenos episodios con episodios francamente ridículos, desperdiciando a personajes como Cece o Winston, haciendo que la pareja protagonista rompa de un episodio para otro y sin ningún tipo de explicación.

Sin embargo, tengo que reconocer que me he reconciliado un poco con la serie gracias a este episodio ya que episodios como este son la esencia de la serie. Todos los personajes con protagonismo (siendo Jess, que es la protagonista, el eje central de la trama), pareciendo amigos, generando buen rollo y teniendo momentos francamente divertidos.

Graciosísimo como siempre Lamorne Morris, posiblemente el actor más gracioso de este reparto soltando one-liners.

A Hannah Simone le han dado por fin protagonismo y ha estado francamente bien. A ver si se acuerdan de ella más a menudo los guionistas, que además de ser una chica muy guapa, es muy graciosa.

Además, por fin hemos recuperado al Schmidt absurdo con el que nos encanta reirnos e incluso las tonterías de Nick han vuelto a funcionar.

Espero que el próximo episodio siga esta línea y no vuelva a resultar decepcionante (como ha ocurrido esta temporada tras cada episodio bueno).

LO MEJOR: Episodio muy coral y divertido

LO PEOR: Que no haya habido más episodios como este durante la temporada

PUNTUACIÓN: 9.5/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario