lunes, 30 de marzo de 2015

EL MINISTERIO DEL TIEMPO 1X06 TIEMPO DE PÍCAROS



(contiene spoilers)

Buen episodio de El Ministerio del Tiempo está semana, mejor que el de la semana pasada pero sin llegar al nivel de los episodios 3 y 4. Le pondría al nivel del episodio 2 de Lope de Vega, pero sin tantos puntos humorísticos.

Grande Irene y grande Cayetana Guillén Cuervo.

En el episodio tenemos dos tramas.

Por un lado la relacionada con Paul Walcott en la que Salvador envía a Irene a la carcel de Huesca de 1053 para que interrogue a Walcott con la esperanza de obtener información sobre el organismo para el que trabaja.

A Irene no parece hacerle demasiada gracia y enseguida sabremos que es porque en esa cárcel también está encerrado su mentor.

Irene va a ver a Walcott y le lleva una hamburguesa, visto que las gachas que le habían servido como comida no parecían haberle entusiasmado demasiado (en su defensa diré que en efecto las gachas tenían una pinta infame).

Walcott devora la hamburguesa (como para no, si por lo visto llevaba una semana casi sin comer) mientras Irene hace tiempo hasta que casi se la ha terminado para preguntarle para quién trabaja. Walcott se jacta de que ha estado en guerras y le han torturado pero nunca ha revelado secretos (Walcott tiene una colleja bien dada). Pero parece que la cosa va a cambiar porque Irene le informa de que se ha zampado una hamburguesa envenenada y que o habla o básicamente se muere porque sólo ella tiene el antídoto. Walcott se queda con cara de tonto mientras Irene se va diciéndole que se piense si les dice lo que quieren saber. Muy grande nuestra Irene. Una idola total (luego nos enteraremos que el truco se lo enseñó su mentor).

Antes de volver al ministerio, Irene soborna a un guardia para ir a ver a Leyva, su mentor. El hombre lleva ocho años allí metido. Su crimen. Intentar llevar a su hijo al siglo XXI para que pudiera curarse la leucemia. Sin embargo, por lo visto intentó hacerlo de forma abierta y claro, la cosa no le fue muy allá. Irene le dice que tenía que haberlo hecho en secreto, pero Leyva no está de acuerdo con ella. Según él, ellos como funcionarios salvan a gente que, la mayoría de las veces, no haría lo mismo por ellos y que el ministerio no les permite salvar a sus mujeres o a sus hijos (aquí estoy viendo una premonición sobre la situación de Julián bastante evidente) y que eso le parecía injusto.

Una vez en el ministerio, Irene se encuentra con Angustias en la cafetería y le cuenta sus frustraciones. Angustias le recomienda hablar con Salvador, aunque Irene no cree que vaya a servir para nada.

Al día siguiente, Irene vuelve a la cárcel y allí, además de conseguir la confesión de Walcott, le lleva un jarabe y unas pastillas para la tos a Leyva.

Según lo que Walcott le ha contado a Irene, su organización utiliza túneles para viajar en el tiempo. Túneles que abre con energía nuclear. El propósito inicial de la empresa eran los viajes en el tiempo para turistas pero parece que se han dado cuenta de que hacer negocio cambiando la historia resulta más lucrativo.

Sin embargo, el ministerio no podrá sacarle más información a Walcott porque una mujer, Torres (Mar Saura) que dice ser el enlace entre presidencia del gobierno y el ministerio, va a ver a Salvador para decirle que tiene que soltar a Walcott por órdenes de arriba. Por lo visto el gobierno americano se ha enterado de que lo tienen (gracias a que buscaron en google Paul Walcott) y le ha pedido al gobierno de España que lo suelte. Torres es repelente no, lo siguiente.

A Salvador esto le enfada enormemente pero no puede hacer otra cosa, salvo ver con indignación como Walcott sale del ministerio con cara soberbia (yo soy Salvador y le tiro algo a la cabeza, menudo personaje repelente el tal Walcott).

Irene está presente en la escena y aprovecha para sacar a relucir la situación de Leyva. Salvador, visto lo visto, le da la razón y le dice que va siendo hora de saltarse algunas reglas y que al día siguiente dará orden para que saquen a Leyva de la cárcel y lo lleven a otro sitio más cómodo.

Sin embargo, parece que no van a llegar a tiempo porque un guardia se encuentra a Leyva, "aparentemente" muerto.

Por otro lado tenemos la "misión de la semana" que esta vez consiste en ir a la Salamanca de 1520 (en concreto un par de meses antes de la revuelta de los comuneros) para traer de vuelta a nuestros días a un empresario ladrón que se ha escapado de la cárcel.

Resulta que unos arqueológos encuentran un móvil en unas excavaciones que datan del siglo XVI y claro, además de que a uno de ellos casi le da un yuyu (mencionan que el pobre está en tratamiento psiquiátrico), pues esto pone en alerta al ministerio.

Han rastreado el móvil y pertenece a un tal Alfonso Diez Bueno, un empresario de la construcción que tras entrar en la cárcel por una larga lista de delitos entre los que se incluye estafa, aprovechando un permiso de fin de semana, se ha fugado y nadie sabe nada de él. Vamos un angelito encantador de los muchos que abundan en España.

A Alonso le indigna que un malhechor tenga permisos de fin de semana y terminan llegando a la conclusión de que por mucho que avance la historia, hay cosas que nunca cambian. Si es que Alonso tiene más razón que un santo muchas veces.

El Ministerio también ha intentado llamar a un número no identificado al que Diez Bueno había llamado unas 20 veces en los días posteriores a su desaparición pero nadie contesta. Los espectadores vemos como Lola tira el teléfono a una papelera la siguiente vez que el ministerio llama. Si es que Lola es el perejil de todas las salsas.

Parece que Diez Bueno ha conseguido evadir a la justicia viajando en el tiempo. La misión de la patrulla es viajar a la Salamanca de 1520, encontrar a Diez Bueno y traerle el presente (para ello les da un retrato monísimo que ha creado especialmente para ellos mi amado Velázquez). Amelia comenta que en 1520 se produjo la revuelta de los comuneros. Pero le dicen que ellos viajarán a febrero de 1520, dos meses antes del inicio de la revuelta. Desde luego, Amelia parece una enciclopedia con patas. Cada vez está más claro que es Hermione 2.0.

Después de que Julián proteste de que parece un tuno (sin cintas) con las ropas que le han puesto (la verdad es que un poco de razón tiene, le falta la guitarra al muchacho) y Amelia se queje de que las mujeres en el siglo XVI solo podían ser esposas, monjas o prostitutas (tristemente Amelia está en lo cierto, como siempre), nuestro trio maravilla atraviesa la puerta y aparece en el confesionario de una ermita en la Salamanca de 1520.

Alonso mira el mapa y les dice que están como a dos horas andando de Salamanca (algo que entusiasma a Julián mucho, mucho. Nótese mi tono irónico). Mientras se dirigen a la ciudad (y Julián se queja y Alonso se queja de que Julián se queje y que en el futuro se han hecho unos vagos. En serio, he visto a Julián al borde de tirarle una piedra en la cabeza a Alonso) escuchan unos gritos de alguien que está siendo atacado. Como Alonso es absolutamente incapaz de no ayudar a alguien que lo necesita va corriendo como un loco al lugar del que proceden los gritos ante el horror de Amelia y Julián que ven como Alonso se va a meter en líos, otra vez y que no les queda más remedio que seguirle.

Una vez Alonso ha despachado a los dos rufianes (Alonso utiliza una palabra antigua de las suyas muy molona para referirse a ellos), conocemos a Lázaro, la persona a la que Alonso ha salvado. Un joven actor que se dirige a la ciudad para representar sus obras.

Lázaro se ofrece a llevar a Amelia en su carro y mientras se dirigen hacia Salamanca les va contando su vida, resultando ser el famoso Lazarillo de Tormes. Algo que deja anonadados a Amelia y Julián (¡¡el Lazarillo existió de verdad!!) y un tanto confuso a Alonso. Se ve que el Lazarillo si que le gustó a Julián cuando lo leyó en el colegio porque se le ve muy entusiasmado (y esto si se lo sabe no como lo de Lope).

Al llegar a las puertas de la ciudad Lázaro y nuestro trio se separan. Lázaro no quiere entrar hasta la noche porque no quiere ser confundido con un mendigo ya que en las ciudades sólo pueden estar los mendigos propios de la ciudad y no les pasan cosas buenas a los que se saltan esta norma. Esto indigna mucho a Julián. Lázaro les pide que si pueden, se pasen a ver su representación.

Ya en la ciudad nuestros protas van enseñando el retrato de Velázquez pero todos ponen cara de horror al verlo y dicen no reconocer a la persona a la que buscan. Todos menos uno, un joven fraile (Alberto Amarilla, "El camino de los ingleses") que les dice que ese hombre es el corregidor de la ciudad, Alfonso de Bueno.

Uno de los hombres a los que el trio ha enseñado el retrato resulta ser un esbirro de Diez Bueno y le va a informar de que le buscan. Diez Bueno ordena a sus minions-lacayos que vayan a buscar a esas personas para prenderlas.

La patrulla va a ver el espectáculo de Lázaro, que no le hace mucha gracia a Alonso porque se rie del rey (que en esa época no era muy querido por todo el asunto de que no sabía nuestro idioma, vivía en Flandes, todos los cargos de importancia se los daba a extranjeros y el dinero se lo llevaba a Flandes. Vamos, lo que provocó la rebelión de los comuneros).

Antes, Alonso les da una master class a Amelia y Julián sobre qué era la figura del corregidor en aquellos tiempos. El representante del rey, el que aplicaba las leyes y cobraba los impuestos. (modo irónico on) Vamos, la persona favorita de todos los habitantes de las ciudades (modo irónico off).

Los minion- lacayos de Diaz Bueno se presentan en el lugar y al descubrir a la patrulla intentan apresarlos. Sin embargo, Lázaro se pone por medio y  le detienen. Aprovechando la confusión, el fraile que había identificado a Diez Bueno saca a la patrulla del lugar. Por lo visto, tras verles preguntando por el corregidor había intuido que se meterían en problemas y había ido a intentar ayudarlos si esto pasaba. Qué majete es este fraile.

Mientras tanto, Diaz Bueno está haciendo que sus minions-lacayos interroguen a Lázaro para que le diga todo lo que sepa de la patrulla, que no es mucho, las cosas como son. El minion-lacayo principal es bastante sádico.

Por otro lado, volvemos a ver a Lola, que aparece para amenazar con una pistola a Diez Bueno. Su intención es entregárselo a los chicos del ministerio (por lo visto, Diaz Bueno también había engañado a Lola). Aquí nos enteramos que había sido Lola la que había traido a Diaz Bueno hasta la Salamanca de 1520 para que escapara de la policía y él se las había arreglado para hacerse corregidor (si es que los aprovechados siempre se las apañan para salir adelante). Pero Diaz Bueno aprovecha un descuido de Lola para dejarla inconsciente y Lola termina en la cárcel con Lázaro.

Amelia y Julián, en contra de la opinión de Alonso quieren salvar a Lázaro y para ello, deciden atacar el carro donde se supone que llevan a los presos en dirección a Sevilla para que se embarquen rumbo a las Indias.

Pero Lázaro no está allí. En su lugar se encuentran a Lola que se ofrece a ayudarles si la dejan escapar. La patrulla llama al ministerio y le cuenta a Salvador que se han encontrado con Lola. Salvador decide enviar a Ernesto para que la lleve de vuelta al ministerio.

Sin embargo, este plan no saldrá muy allá porque dos jóvenes que intentan ser admitidos en una organización roban el confesionario/puerta y cuando la patrulla llega a la ermita con Lola para entregársela a Ernesto descubren que el confesionario ha desaparecido.

Por esto, cuando Ernesto sale por el confesionario se encuentra con que no ha aparecido en la ermita sino en medio del campo y además no está solo, sino que hay un joven (al otro no le ve) que le mira con estupor. El joven al que no ha visto Ernesto le deja inconsciente y uno de los dos entra a ver de dónde ha salido el extraño hombre.

Cuando el joven pasa al ministerio ve a dos hombres con unas pintas muy raras y entonces cree que ese lugar es obra del demonio y hay que destruirlo.

Salvador llama a los chicos para decirles que la puerta ha desaparecido del registro. Es entonces cuando la patrulla ve humo a lo lejos y al llegar al lugar ve que han quemado el confesionario. Tras liberar a Ernesto Lola recalca con bastante tino que ahora si que van a necesitar de su ayuda.

Al volver a la casa del fraile, éste les dice que van a ajusticiar a Lázaro (todo es un plan del corregidor para apresar a la patrulla, algo que éstos ven a la legua. Gracias serie por no hacer parecer a los protagonistas idiotas para alargar las tramas y tratar a tus espectadores como gente inteligente). Como esto no puede pasar porque si Lázaro muriera sin contar su historia se perdería la obra cumbre de la novela picaresca en España (algo que a Alonso no le parece una gran pérdida), Julián decide que tienen que salvarle.

Para ello se le ha ocurrido un plan muy ingenioso para el que necesitan la ayuda de Lola. En serio, Julián en supervivientes ganaría todas las pruebas. A ingenio no le gana nadie. Entre eso y sus puntazos cómicos le perdono que se ponga demasiado intenso en ocasiones con sus problemas familiares/matrimoniales.

Julián, utilizando la puerta de Lola, va al ministerio para coger unas cosas que necesita.

Al día siguiente, Julián y Ernesto van con su amigo el fraile, también vestidos de frailes a la ejecución de Lázaro. Allí, los frailes la interrumpen y Julián se deja ver, subiendo al estrado de ejecución y pidiendo una seña a dios acerca de la culpabilidad o inocencia de Lázaro.

Mientras, vemos a Alonso, con un rifle con mirilla telescópica (que intuyo que será su nuevo muy mejor amigo visto el cariño que le está cogiendo Alonso a las armas de nuestra época), disparando dardos tranquilizantes primero a Diaz Bueno y posteriormente a sus minion-lacayos.El pueblo piensa que es intervención divina y Lázaro se salva de su ejecución.

Una vez a salvo, Amelia sugiere a Lázaro que dicte a alguien su historia (dado que él no sabe escribir). Lázaro les comenta que se va a Toledo con fray Juan (el fraile que les ha estado ayudando todo este tiempo).

Más tarde vemos como la patrulla + Ernesto le dan a Lola media hora de ventaja para que pueda escapar, tal y como le habían prometido si les ayudaba.

Ya en el ministerio Salvador felicita a la patrulla por haber salvado al lazarillo y haber apresado a Diaz Bueno. La patrulla se extraña de no aparecer en el libro que dictó Lázaro si éste trataba de sus vivencias. Salvador les dice que si aparecían pero que, por razones obvias, lo censuraron. Pero como regalo les da el pasaje del libro donde aparecen.

La patrulla está tomando un café mientras Amelia les lee en voz alta el capítulo dedicado a ellos  y hablando de si fue la sugerencia de Amelia lo que hizo que el Lazarillo dictara su obra. ¿Qué fue antes el huevo o la gallina? dice Alonso.

El episodio nos vuelve a llevar al pasado, en concreto al viaje de Lázaro y fray Juan rumbo a Toledo. Allí Lázaro le comenta a fray Juan lo que le sugirió Amelia. Este le dice que si quiere el podrá recoger sus historias pero que es mejor que lo hagan de forma anónima. Lo que en el libro van a contar es una crítica directa a la situación de la época y puede que ni a la justicia real ni a la inquisición les haga mucha gracia.

El episodio me ha gustado mucho. Me ha resultado muy interesante la trama de Irene interrogando a Walcott en la prisión (que vaya tela, como se las gastan los del Ministerio, menudas condiciones en las que tienen a los presos) y también la aparición del mentor de Irene, Leyva, dejando entrever que en el Ministerio no todo es tan idílico como nos han hecho creer (algo que también ha dejado caer varias veces Lola).

Me ha encantado Irene y todas las reflexiones que ha hecho a lo largo del episodio. La historia de su mentor, Leyva, me ha parecido muy triste. Encarcelado por intentar saltarse las normas para salvar a su hijo (madre mía, estoy viendo a Julián aquí en 3, 2, 1..). Eso si, parece que al final del episodio, todo el asunto de la liberación de Walcott ha ablandado lo suficiente a Salvador para que acepte trasladar a Leyva a un lugar con mejores condiciones. Aunque, visto lo visto, a lo mejor no llega a tiempo. Cayetana Guillén Cuervo ha estado estupenda.

Cada vez me intriga más la historia de Salvador (sobre todo después de ver la foto que estaba mirando en la que estaban él, Leyva y Ernesto), que espero que nos cuenten pronto. Eso si, hoy le he notado en baja forma en cuanto a sus puntazos (sólo el momento, aprecio más a mis almorranas que a la funcionaria petarda interpretada por Mar Saura ha estado a su altura). Si es que la ausencia de Velázquez se ha notado.

Me ha parecido genial que le hayan dedicado un episodio al Lazarillo de Tormes y el flashback del ciego y las uvas me ha parecido estupendo. Muy fan de los homenajes a los clásicos de la Literatura española que se hacen en esta serie.

Las soluciones al estilo Mcgiver de Julián siguen molando mucho. Lo de los dardos tranquilizantes ha sido un puntazo.De hecho, Julián mola mucho siempre que la cosa no se trate de su familia o de su mujer. Me encanta que tenga tan asumido que Amelia es la jefa y que hay que hacer lo que ella dice y que no le tenga miedo a darse de mamporros con Alonso si la cosa llega a ese extremo.

Su momento, "parezco un tuno", me ha hecho mucha gracia. Puntazos made in Julián.

Alonso sigue siendo tan burro como siempre. El momento en que sale corriendo al oir los gritos con Julián y Amelia girando los ojos y Julián diciendo, ya se va a meter en lios ha sido muy, muy grande. Al igual que el "Santiago y cierra España". Si es que me parece estar leyendo un libro del capitán Alatriste cada vez que Alonso se pone intenso. No me extrañan todas las referencias que hacen a él en la serie.

Eso si, he echado de menos la escena en que le dan a Alonso el rifle con mirilla telescópica. Se le han tenido que hacer los ojos chiribitas. Por no hablar que habrá tenido que flipar mucho, mucho al ver los dardos tranquilizantes.

Lola siempre está metida en todos los asuntos, no se como se las apaña. Aunque esta semana la he visto un poco floja. Sólo ha hecho una referencia velada al futuro de Amelia y ya está. Yo esperaba alguna conversación un poco más relevante entre ellas con eso de que iban a tener que pasar tiempo juntas.

He echado de menos a Velázquez y sus cosas y al duo cómico humorístico Velázquez/Salvador.

MEJORES FRASES/MOMENTOS

  • "Es que parezco de la tuna, solo me faltan las cintas y la pandereta" (Julian al verse vestido como estudiante de la España de 1520)
  • "¿Hay algo que esta mujer no sepa?" ("Julián sobre Amelia cuando ésta le recite cual enciclopedia por qué a los tunos se les llama tunos)
  • "No se equivoque. A mis almorranas las tengo más cariño que a usted" ("Salvador a Torres, el personaje de Mar Saura).
  • "¡¡Por Santiago y por España!!"(Alonso alatristeando)
  • Todo lo relacionado con el Lazarillo de Tormes, flashback incluido
  • Alonso y el rifle con mirilla telescópica en modo francotirador.
  • La treta del veneno de Irene con Walcott
  • "Hay que reconocer que Salvador es elegante, un cabrón, pero elegante" (Leyva sobre Salvador)
  • "Salvar al Lazarillo es como si me dicen que tengo que salvar a Mortadelo y Filemón" (Julián dixit . Alonso se queda con cara de no enterarse de nada y termina preguntando ¿a quién dices?. Definitivamente este pobre está muy perdido cada vez que Julián se nos pone a hacer reflexiones de las suyas)
  • "Hay que ver Ernesto como le gustan las hogueras. Será que me viene de familia" (Ernesto es muy grande)
  • "Éramos pocos y parió la abuela" (Julián dixit al ver a Lola aparecer)
  • ¿Un permiso? ¿En esta época los presos disponen de tales licencias? No todos. Sólo los que roban mucho (Alonso asombrado por algo y la consiguiente respuesta genialérrima de Julián. Julian es un crack)
LO MEJOR: Todo lo relacionado con Irene y su mentor, Julián en modo Mcgiver

LO PEOR: Que hayan sacado tan poco partido a Lola esta semana

PUNTUACIÓN: 9/10

Por el avance del próximo capítulo (que está en la web de rtve porque nos lo han cortado en la emisión para repetir el primer episodio), la cosa parece que promete. Isabel II, secuestros y Julián e Irene formando equipo.

Aunque creepy Julián parece que hace una aparición especial tan creepy como de costumbre.

6 comentarios:

  1. Me ha gustado. ¡Qué bien que hayan renovado la serie!
    Estoy hartita de la historia de Julián y su mujer, y la semana que viene más.

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    1. Hola!!

      Si, la renovación ha sido una estupenda noticia, a pesar de la audiencia no demasiado espectacular que tiene.

      Lo de Julián y su la mujer ya cansa aunque a lo mejor, por lo que han mostrado en la promo, el episodio de la semana que viene puede ser en el que por fin Julián se de cuenta de que tiene que dejar a su mujer en el pasado.

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  2. Hola, puck!! Este capítulo también me ha gustado mucho, y se ha notado que los protagonistas se mueven, están activos en la misión (a diferencia del capi anterior).

    Me ha encantado la historia de Lázaro de Tormes, ha sido muy original presentarlo como alguiin que existió realmente, aunque casi se lo cargan, pobrecito!!!.

    Alonso sigue siendo el personaje que más me mola, aunque las mejores frases las dice Alonso, Amelia me ha gustado más que en otros capítulos. Los tres se complementan la perfección gracias a lo varopinto del grupo.

    Una de las cosas que más me ha gustado es que no ha salido Amelia en su tiempo con su familia (son tramas que no me interesan), ni tampoco las penas de Julián, así le han dedicado más minutos a la misión y el capítulo ha ganado en fluidez y dinamismo.

    La trama de Walcott se ha acabado antes de lo que esperaba, aunque ahora pienso que se ha utilizado como excusa para introducir el caso de Leyva y orientarnos hacia esa cara oscura del ministerio... me da que Lola, lejos de ser un villana, es la heroína en la sombra de la serie. Espero que continuemos con ese "lado oscuro" al que creo que se va a acercar Julián tratando de salvar a su esposa.

    Gracias por el comentario y la crítica. Me ha encantado. hasta pronto!!!!

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    1. Hola Silvia!!

      Me alegro de que te haya gustado.

      Si, a mi también me ha gustado mucho más que el de la semana pasado. Mucho más fluído y como tu dices, menos estático.

      La verdad es que los miembros de la patrulla, a pesar de ser tan distintos, se complementan a la perfección. Todos aportan cosas muy útiles al grupo.

      Alonso es genial. Por muy bruto que se ponga, es mi favorito de lejos de la serie.

      La trama de Amelia y sus padres, sin apasionarme demasiado me resulta más interesante que todos los dramas de Julián que empezaron a aburrirme en el episodio 3.

      Yo creo que lo de Walcott lo retomarán más adelante y ahora se van a centrar en la cara oculta del ministerio con la trama de Leyva (que puede terminar afectando a Julián).

      Yo también creo que Lola no va a terminar siendo una villana sino más bien, un antihéroe y que va a ayudar a nuestros chicos muchas veces (como pasó en el episodio de ayer).

      Tiene pinta de que se está preparando un final de temporada espectacular.

      Hasta pronto!!!

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  3. Alonso gritando como un loco para salvar a Lázaro ha sido lo mejor. Ernesto diciendo lo de que las hogueras le vienen de familia también ha estado guay.

    Yo que me había alegrado de que hoy no hicieran referencia a Maite y nos pongan al Julián que mola, gracioso e ingenioso, pero la semana que viene parece que esa trama viene con fuerza. Eso sí, tengo la esperanza de que ya empiecen a finiquitarla. A lo mejor el haber abandonado a sus compañeros y que Alonso esté como está en el avance le hacen reaccionar de una maldita vez.

    Yo creo que Salvador ha usado el truco de Julián para salvar a Leiva. Si lo dan por muerto, no tiene que cambiarlo de cárcel, sino que puede dejar que se marche. No sé, es más una corazonada que otra cosa. Es que Salvador es un personaje muy curioso. A mí me da la sensación de que es todo lo permisivo que le permite el cargo (valga la redundancia) y que, al igual que Irene, no estaba nada contento con el encarcelamiento de Leiva. Pero, de nuevo, es una corazonada.

    El lazarillo y Fray Juan me han caído súper simpáticos. Lo malo de los invitados de esta serie es que me encantan y luego quiero que vuelvan casi todos, xDD.

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    1. Lo de Alonso gritando "Por Santiago y por España" antes de lanzarse como un animal para defender a Lázaro ha sido genial pero es que Alonso mola mucho el 99% de las veces.

      Yo desde luego he agradecido la ausencia de los dramas de Julián esta semana. Julián mola mucho más cuando no está en modo traumatizado egoista. Eso si, después de ver el avance, como tu espero que lo que pase en el próximo episodio le haga reaccionar y darse cuenta de que no puede continuar así y les sirva a los guionistas para ir finiquitando esta trama.

      A Salvador, después de lo de Walcott le he visto hasta las narices y si ya se veía que hacía la vista gorda con determinadas cosas, creo que ahora va a empezar a hacerlo incluso más. Yo tampoco le he visto muy contento con lo de Leyva. Además, que se le ha visto mirando una foto en la que está con él y con Ernesto en el ministerio por lo que algún aprecio le debe tener.

      Fray Juan y Lázaro me han parecido muy majetes. Es lo que dices, en esta serie te cae bien todos los personajes secundarios que meten en cada episodio y dan ganas de volver a verles.

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